A CONTRAPELO
20 oct 2003 . Actualizado a las 07:00 h.OBRAS SON amores y no buenas razones. Y, por activa o por pasiva, se convierten en la actualidad nuestra de cada día. Obras que llegarán o que se están ejecutando pero tendrán proyección económica durante el 2004. Basta con echar un vistazo a las previsiones de la Xunta para el próximo ejercicio para comprobar que las infraestructuras, especialmente viarias, acaparan buena parte del trocito de pastel destinado a Deza y Tabeirós-Terra de Montes. Los viales se llevan muchos dineros. Y ya que estamos con accesos, ayer asistía en directo el alcalde lalinense a la demolición del muro de la familia Campos en la calle Z. Bien podríamos llamarle el muro de las lamentaciones, de algunos políticos. Un derribo que dará luz verde a la calle que llevará al aparcamiento subterráneo. Y, ya saben, encima irá un plaza pública. Más obras, que son amores para convencer a los vecinos de una buena gestión.