CON ACENTO
18 oct 2003 . Actualizado a las 07:00 h.CRESPO ES amigo de refranes. Imitando su estilo, podemos decir que el alcalde de Lalín está como «rato na cima dun queixo». Mientras viaja a Nueva York, el patio de Lalín queda a buen recaudo con trifulcas internas entre la oposición: BNG y PSOE se vigilan de cerca para ver quien se dedica a «meter o pé na sachadeira». Y el PP, como «cada un trata do que mata», hace que mira para otro lado pero se divierte mientras la oposición pugna por batallitas, como si sumar 7 concejales frente a 14 fuese para tirar cohetes. «Despois dos ovos hanse ver as cascas», y más de un lalinense progresista empieza a cansarse de ver que la oposición es poca, y encima, mal avenida. Aunque Crespo tal vez debiera preocuparse; apenas puede decir «ladran, luego cabalgamos»: a él, apenas le critican. Y «o que é bo para o fiel, é malo para o fígado».