El equipo se adelantó en dos ocasiones pero no supo rematar la faena La situación sigue sin ser desesperada, pero los rojillos empiezan a anclarse en la zona baja
29 sep 2003 . Actualizado a las 07:00 h.El Estradense tuvo la victoria en la mano pero no supo retenerla ante un buen Gondomar que se aprovechó de dos jugadas afortunadas para regresar cantando en el autobús. La historia del partido en esta ocasión siguió un guión completamente diferente al de encuentros precedentes, pero por desgracia el epílogo escribió el mismo resultado negativo. Hasta el momento, el colectivo que entrena Santi Feás no había gozado de la ventaja en el marcador. El Choco se impuso por 1-2 tras encarrilar el duelo con dos goles, ante el Carballiño no hubo opción de marcar para ninguno de los contendientes y fuera de casa el Cruceiro (1-0) y el Celanova hicieron lo justo para evitar la caída de la primera victoria y tampoco saborearon la desventaja del resultado. Por contra, el domingo todo parecía predisponerse para cambiar los antecedentes. De hecho, a los dos minutos Luis hacía saltar el cerrojo del Gondomar y con ello la mala racha ofensiva. Sin embargo, haciendo bueno el refrán de «en casa del pobre, la alegría dura poco», el Estradense encajó el empate apenas catorce minutos después en una jugada desgraciada. Román pidió para sí un balón bombeado al área, pero no llegó y el esférico se estrelló en un sorprendido Manoliño que lo introdujo en su propia portería. Mal pintaban las cosas. No obstante, el partido le iba a dar otra oportunidad a los rojillos. Javicho fue el artífice de esa nueva ventaja al aprovechar un pase en profundidad. Pero al igual que en la anterior ocasión, la renta no iba a durar mucho. Andrés, el mejor de su equipo, se encargó de volatilizarla. En la segunda parte, las situaciones de verdadero peligro brillaron por su ausencia. El Gondomar se limitó a aprovechar un defectuoso intento de despeje de Chechu para ganar el encuentro.