Un atraco a la paciencia

| JAVIER BENITO |

DEZA

A CONTRAPELO

03 sep 2003 . Actualizado a las 07:00 h.

LOS PROPIETARIOS de la parrillada Bergazos merecen la concesión, no sé por parte de quién, de un premio a la paciencia. Ya no saben ni contar con exactitud cuántas veces han robado en su interior. Pero pasan de una veintena. ¿Obsesión con el local? Su situación es perfecta para los cacos: aislado y sin grandes medidas de seguridad. Perfecto. Lo que no resulta tan idílico es que continúen y continúen produciéndose sin que nunca se haya producido una detención. Las investigaciones parecen que no dan frutos y la resignación ha hecho mella en los dueños del local. Con estoicismo afrontan una y otra vez la recomposición de los daños causados, como ocurría la pasada madrugada. Hasta los muñecos de peluche desaparecieron. ¿Tendrán hijos los amantes de lo ajeno o los utilizarán como arma defensiva en el hipotético caso de que sean capturados?