Días extraños en A Estrada

La Voz

DEZA

EL CRISOL | O |

25 ago 2003 . Actualizado a las 07:00 h.

es una película de culto pero también son los días de este enorme mes de agosto que por fin empieza a agonizar. Fueron días extraños porque nadie se esperaba nada parecido a lo que llegaron a ser. No hubo grandes acontecimientos, pero hubo pequeños detalles que dejarían su huella de rareza en el balance general del mes, si alguien se molestase en hacer semejante idiotez. Nadie se esperaba estar en A Estrada a cuarenta grados. Ni siquiera en agosto. Nadie esperaba poder pasearse en shorts el mes entero ni tener que fraguar amistad con el vecino para aprovechar su cutre-piscina. Tampoco se esperaba nadie que Barbude se convirtiese en escenario de una película de acción. Con polis y buenos y malos. Con narcos colombianos, con ametralladoras, helicópteros y hasta chalecos antibalas de los que salen todo el rato en la tele y siempre le salvan la vida al guapo de la película. La actividad en el Concello también es inusual. Nunca se vio un mes de agosto con tanta reunión «maratoniana». El equipo que prepara las nuevas normas urbanísticas del municipio ha decidido no perder más tiempo del que ya se ha estado perdiendo hasta ahora. Que ya no es poco. Acaba de institucionalizar las reuniones de mañana y tarde con pausa-café y está dispuesta a repetirlas tantas veces como sea necesario con tal de tener listo el dichoso PXOM en septiembre para su aprobación inicial. Mientras, los técnicos anduvieron haciendo balance de los daños causados por las obras de la autopista. En pleno agosto, actividad plena. Algo extraño sucede. Debe ser la influencia de Marte, que nunca había estado tan cerca.