Achicharrados tras una viga

| MONTSE GARCÍA |

DEZA

AL TRASLUZ

09 ago 2003 . Actualizado a las 07:00 h.

Es agosto y la carretera N-525 pese a que la autopista ya funciona continúa registrando gran cantidad de tráfico. Y lo que es peor. En estos días en los las chicharras están en su salsa por el intenso calor, los transportes especiales parece que son más frecuentes. Aerogeneradores o grandes vigas, entre otros, son transportadas por la carretera nacional a una velocidad media de como mucho cuarenta kilómetros por hora. Y así, toca desde Lamela hasta Lalín, sin poder adelantar porque no hay lugares suficientes para ello y con el coche convertido en un auténtico horno. Las caras de los sufridos automovilistas o bien son de auténticos achicharrados o de total impaciencia, en este último caso, se encuentran los que en su coche tienen aire acondicionado y viajan con las ventanillas cerradas. Con o sin autopista, los tres carriles en la N-525 son indiscutibles.