EL CRISOL | O |
08 ago 2003 . Actualizado a las 07:00 h.El verano se presentaba aburrido en A Estrada. Pero las cosas dieron ayer un giro radical. Después de dos semanas de sol agotador, de tardes pegajosas de trabajo, de placenteros días de playa, de improductivas mañanas de café y de muchas noches de televisión infumable sin rastro alguno de emoción, en A Estrada explotó ayer la bomba informativa. Cuando parecía que el verano iba a transcurrir entre plácidas caminatas nocturnas y sequía institucional, saltó la liebre en Barbude. El valle del Ulla se convirtió en el escenario de una peli de acción en directo que despertó de madrugada a los vecinos de la zona y los mantuvo en vilo durante todo el día. En Trasmonte se concentraron más de medio centenar de agentes de todos las divisiones de la Guardia Civil. Helicópteros, persecuciones, rastreos con perros y metralletas, chalecos antibalas, controles de tráfico y revisión de maleteros. No faltó ná de ná . Los agentes buscaban a un narco colombiano que huyó armado tras un supuesto intento de secuestro a un estradense que va a acabar con la salud de la Benemérita si los ajustes de cuentas no acaban antes con él. De película.