La historia reciente del Concello de Rodeiro marca dos precedentes en el ámbito de las movilizaciones sociales. El 5 de mayo de 2001, la coordinadora de afectados por el parque eólico del Monte Faro salió a la calle para pedir una negociación justa de los terrenos donde se iban a situar los molinos. Los vecinos criticaron la gestión realizada por Enerfín y el representante de ésta en Rodeiro, José Moure. Consiguieron dilatar el proceso y los eólicos todavían no están puestos hoy en el Monte Faro. El otro precedente lo marcan las movilizaciones de los padres de alumnos del colegio de Rodeiro, que en diciembre de 2001 increparon al delegado de Educación y a la empresa Meixide para que aumentasen las paradas del transporte escolar. Varias peticiones fueron aceptadas.