RASTRO DE AIRE | O |
28 jun 2003 . Actualizado a las 07:00 h.LOS PRESIDENTES de los grandes clubes arrastran masas y son referentes permanentes con sus acciones y actitudes. Silleda recibió al presidente del Barcelona en un momento especialmente idóneo para ser referente. Acaba de ganar las elecciones y arrasando. Pues bien, este hombre tranquilo, no sólo se da un paseo por Galicia para ir conociendo a los aficionados más fieles, los más alejados, sino que se da el paseo por Silleda. De entrada está la suerte. Pero luego hay otras suertes que se fueron haciendo con carreteras y voluntades empresariales. La de que Silleda está en el centro de Galicia, la de que tiene un hotel de cuatro estrellas,... A estas suertes hay que ponerle plusvalías y desde el Concello de Silleda parece que se supo hacer. Colocar al presidente en Carboeiro y en el Salto do Toxa apunta a márketing del bueno. Laporta seguro que disfrutó con el medio natural y humano silledense y Silleda seguro que desde ayer estará colocada en múltiples referencias fotográficas y de opinión por todo Galicia y parte de España. Además con esta ruta a los enclaves vitales de Silleda, Laporta disipó alguna duda sobre los valores de los aficionados al fútbol. Por lo que se ve hay aficionados a los que les interesa el paisaje y la cultura, no sólo el fútbol como se universaliza con demasiada presteza en muchas ocasiones. El paso de Joan Laporta por Silleda debe servir para forjar otras ocasiones de modo que se alíen todas las suertes y la visita de los símbolos nacionales sirva para atraer a Silleda a los aficionados no sólo del fútbol sino de cualquiera de los capítulos de tiempo libre que Silleda puede ofertar.