Urbanismo y políticos

F, S, CORDÓN

DEZA

El CRISOL | O |

18 jun 2003 . Actualizado a las 07:00 h.

COINCIDIÓ en el tiempo. Al político local estradense Reboredo Baños le tocó hacerse cargo de la delegación municipal de urbanismo, y a los políticos socialistas de Madrid se les indigestó meter en su lista a gente relacionada con los promotores y los constructores. Al contrario de lo que hacen los populares madrileños, me apetece ser inocente y pensar que esos dos, a los que en Madrid llaman traidores o especuladores, sólo son dos militantes socialistas que no tienen estómago para digerir los pactos salvajes que el PSOE está fomentando allá por donde su alocado caballo pisa la hierba. Los socialistas dicen que han ganado en mil sitios, tras pactar con gente de todos los colores, y calaña -País Vasco- cuando cada formación presentó programas distintos, sin anunciar pactos. Me apetece pensar en esos estómagos delicados, por mucho que los juzgados se llenen de querellas que señalan que la traición es por negocios urbanísticos. Las elecciones las gana, en cada sitio, la lista más votada. Cuando un derrotado pacta después con otro vencido o humillado en las urnas, sólo para acceder al mando, y sin explicar cómo guisa sus promesas blancas con las negras, o verdes, de sus amigos para exponer seguidamente al electorado lo que, sin duda, es una nueva oferta de gobierno, la traición al sistema democrático y el engaño a la parte más ciega del votante, resulta evidente. Muchos descubren estos días que los políticos están muy cerca de los empresarios de la construcción, o al contrario. A Estrada no es una excepción. Otra cosa es que la maldad que acompaña a veces a esa proximidad exista, o no en A Estrada. Reboredo seguirá siendo el político de la cultura en A Estrada, y ahora también el del urbanismo. Buen gazpacho.