La cruda realidad

|JAVIER BENITO|

DEZA

A CONTRAPELO

17 jun 2003 . Actualizado a las 07:00 h.

TODO QUEDÓ en una falsa alarma, tras aparecer ayer unos restos que en principio se pensó que podían ser humanos. Finalmente eran de un animal. Una comprobación que rompió cualquier atisbo de esperanza en la familia de Luis García. La búsqueda del anciano desaparecido en Sello hace más de un mes tendrá que continuar. Su familia se acercó hasta el lugar donde surgieron esos fragmentos de osamenta. Puedo imaginarme su dolor ante el trance de tener que ir. Seguro que después llegó cierto alivio, aunque realmente tendrán asumido que hay pocas probabilidades de que Luis aparezca con vida. Ojalá nos equivoquemos. Resulta difícil ponerse en la piel de esta familia tras tantos días de espera en vano. Merecen que la búsqueda siga para hallar alguna pista que dé con su paradero. Mientras, también merecen que todos nos unamos a su preocupación y dolor. Esperemos que haya un rápido final.