Crónica | Toma de posesión de los ediles lalinenses El nuevo alcalde animó a la oposición a desarrollar un trabajo constructivo y serio. Aseguró que antepondrá el Concello a otros posibles cargos a nivel gallego y provincial
14 jun 2003 . Actualizado a las 07:00 h.?osé Crespo gobernará los destinos de los lalinenses durante cuatro años más. Ayer se oficializó la decisión de las urnas del pasado mayo. Un pleno para constituir la corporación que congregó a numerosas personas en la casa consistorial. Y entre los presentes el antecesor en el cargo de Crespo. Xosé Cuíña acudió a arropar al nuevo regidor, quien no se olvidó de mencionarle en su discurso. El flamante alcalde de Lalín, poco amigo de los papeles para expresar sus opiniones y sentimientos, optó en esta ocasión por leer. Eso sí, rompió el protocolo en la recta final de su intervención para dedicar a los presentes sus palabras más emotivas. Aunque ya lo había hecho, emplazó de nuevo a la oposición a fomentar el diálogo, a desarrollar un trabajo serio por el engrandecimiento del municipio. Crespo ensalzó el papel de los políticos de las corporaciones locales y abogó por una segunda revolución que permita dotar a los concellos de mayores competencias. Futuro y cargos El futuro de Crespo, al margen de la alcaldía, flotaba en el ambiente. La pregunta queda todavía sin respuesta meridiana, pero los lalinenses pueden tener una cosa clara: su pasión por el Concello. En la parte oficial del discurso dijo que «en ningún caso serán asumidos -otros cargos- se me impedisen desenvolve-lo bonito proxecto que teño preparado para situar a Lalín nos vindeiros catro anos como a octava cidade galega». En su aportación personal, al margen de los papeles, el regidor insistió en el tema aunque permitiendo una segunda lectura al oyente observador. Crespo afirmó que si sus previsibles cargos como presidente de la Federación Galega de Municipios e Provincias (Fegamp) y vicepresidente de la Diputación le restasen el tiempo que considera imprescindible para sacar adelante el proyecto preparado para Lalín, dejaría un cargo que ostenta desde febrero del 90. Resaltó el regidor en su alocución el orgullo de los lalinenses por su origen y citó la universalización del bienestar social como una de las máximas prioridades. Agradeció la labor desarrollada durante el anterior mandato por quienes no repiten y en especial a la fallecida María Xesús Iglesias. A ella se suman Anabel Lareu, Gloria Rigueira, Fernando Varela, José Luis Pérez Donsión, Mónica Crespo, Amada Saa y Xoán Carlos Vizoso. El diálogo fue una de las piedras angulares de la intervención del alcalde, junto a su filosofía sobre el papel de los concellos. Crespo incidió en que cada vez deben contar con más competencias -quién sabe si él podrá jugar un papel importante en ese aspecto al acceder a la presidencia de la Fegamp-, avanzando en la segunda descentralización que dote a los concellos de más capacidad de gestión. «Queremos que Lalín sexa o epicentro dun movemento social que conleve o despegue definitivo de Galicia», aseveró Crespo, para rematar así: «Sen cansarnos, sen rendernos, sen rematar nunca, fagamos entre todos un Lalín mellor e máis grande».