Adiós, Vicente

|JAVIER BENITO|

DEZA

A CONTRAPELO

29 may 2003 . Actualizado a las 07:00 h.

LOS OJOS son el reflejo del alma. Los ojos de los lalinenses estaban ayer rojos de llorar, de rabia por la muerte de un joven que decidió dedicar su vida a los demás. Vicente descansa ya en el cementerio parroquial de Vilatuxe, pero su recuerdo perdurará en los corazones de sus familiares, de sus amigos, de sus vecinos, durante mucho tiempo. La calma presidió en todo momento el último adiós a Vicente, una persona vital y solidaria. Pero, cuando se enfríen los ánimos y entre a funcionar la razón, se deberán buscar respuestas que nos convenzan. Que se llegue a las últimas consecuencias y que paguen, si los hay, los culpables. Resulta lamentable escuchar los testimonios de los militares, de los compañeros de Vicente, que se juegan la vida en vuelos con aparatos de la era terciaria. Que se depuren responsabilidades y, como decía el extinto programa de Tele 5, «caiga quien caiga». Mientras seguiremos sin cerrar la herida.