RASTRO DE AIRE | O |
13 may 2003 . Actualizado a las 07:00 h.HAY DÍAS en que parece que consensuar políticas agrarias en la Unión Europea debe ser imposible. Basta observar el equilibrio que realizan las organizaciones agrarias para alcanzar la unidad de acción y que dure algún tiempo -y son tres a nivel estatal- que cualquier colectivo de mayor dimensión se sabe lo que debe costar ponerlo a firmar un documento. Ayer hablabamos de un documento que rechazaba Coag (con la que está el SLG) y en el que estaban ASAJA (XX. AA.) y UPA (UU. AA.). Pues en veinticuatro horas lo que se presumía una ruptura de la unidad sindical fue recompusta con reivindicaciones duras sobre precios y defensa de la profesión del productor de leche y puliendo todos los matices de cada quien en el documento. De la crispación agraria pasamos a una fortalecida unidad sindical que no se resquebrajara porque la fecha de movilizaciones, si no hay acuerdos, será en junio postelectoral. Claro que sigue habiendo maticillos con lo de la Seguridad Social. UU. AA.-Upa convocó con carácter preelectoral. Si va sola, cada quien es libre. Si se exige unidad preelectoral volverá la crispación. Equlibrio permanente.