Teletransporte a Santiago

DEZA

EL CRISOL | O |

22 abr 2003 . Actualizado a las 07:00 h.

MUCHO LE VA a cambiar la vida a los estradenses. No hace nada que llegar a la capital gallega en bus costaba casi tres cuartos de hora de paciente desesperación y ahora estamos a las puertas del teletransporte. Al menos eso prometen los políticos. El nuevo conselleiro de Política Territorial hizo escala ayer en A Estrada para hablar del acceso a la autopista, la peatonalización del centro de A Estrada y la variante de Cacheiras, tres obras comprometidas por su antecesor en el cargo que verán la luz en los próximos años. Unas antes que otras. La peatonalización será inmediata, el acceso a la autopista estará construido en el 2005 y la variante de Cacheiras antes del 2006. La última de las obras tiene especial interés para las decenas de estradenses que hacen vida diaria en Santiago. Que estudian en la Universidad, que trabajan en la Xunta o que van de copas. Según el conselleiro, toda esta prole de descastados estradenses que ambientan las calles de Santiago podrá ahorrarse con la variante de Cacheiras nada menos que quince minutos en el trayecto hasta la capital gallega. La promesa promete, aunque roza lo sobrenatural. Teniendo en cuenta que llegar a Santiago lleva poco más de veinte minutos -uno por kilómetro, más o menos- y que algunos maestros del volante son capaces de completar el trayecto en un cuarto de hora -aunque se dejen las ruedas en el asfalto-, el nuevo vial se presenta nada menos que como un precoz sistema de teletransporte. Ahora sólo falta un poco de magia para asegurar la desaparición de los habituales atascos que colapsan casi todas las entradas a Santiago. Ahí sí que se pierde tiempo.