El ex-portero rojinegro aún no ha conseguido entrar en una de las convocatorias de Mandiá El arquero de Ribadavia sigue la marcha del Club Deportivo Lalín desde la distancia
12 mar 2003 . Actualizado a las 06:00 h.Ramón Zafra lleva seis semanas aguardando a que Juan Carlos Mandiá incluya su nombre en la lista de convocados de un encuentro de liga. Su mala fortuna no le hace perder la fe. Confía en que entre la competición regular y la fase de ascenso a Segunda División A pueda disponer de una oportunidad que espera con ansiedad. «Tengo muchísimas ganas de jugar. Estaba acostumbrado a actuar y a hacerlo bien todos los domingos en Lalín y ahora no contar y quedar fuera de la convocatoria se hace muy duro. Tal como lo veo, después de estar seis meses sin cobrar, una vez que se ha normalizado la situación, no es normal que llegue yo y coja uno de los dos puestos», afirma el ex-cancerbero rojinegro. «En esta situación, para ocupar su lugar, tendría que hacerlo muchísimo mejor que ellos. Puede no ser así, pero esa es la impresión que tengo. Aún así, estoy entrenando con ilusión y tranquilidad para conseguir entrar en los planes del entrenador», matiza.En la misma línea aclara que el técnico «habló conmigo. Me preguntó como estaba, pero no me dijo si iba a entrar en el equipo o no. Eso hay que ganarlo en el campo. Somos veintidós jugadores y cada fin de semana dos titulares de un domingo se caen de la lista al siguiente». Y añade que «es un equipo muy competitivo que está compuesto por profesionales que se dedican exclusivamente al fútbol como Dani Bouzas, que jugó en el Sporting o Alcazar que lo hizo en el Rayo. Por todo ello, está carísimo jugar». Asimismo, reconoce que se encuentra en la fase de adaptación a su nueva entidad y que no pierde de vista la marcha del C.D. Lalín en la competición liguera. «Me estoy acostumbrando a unos compañeros, una ciudad y un ritmo de entrenamientos muy diferentes. Sigo muy pendiente de Lalín. Me llamó Otero, ví a Felipe. Cada vez que no me convocan y puedo hacerlo, me acerco hasta ahí. Sé que van cuartos, que le quintan unos buenos puntos al quinto y que este domingo juegan con el Xove Lago. Estoy enterado de todo», comenta Ramón. Mucha morriña Además, el cancerbero confiesa que echa mucho de menos su etapa anterior. «Lo echo todo de menos. Mis compañeros para mí eran como parte de la familia. A ver si ganan este domingo, juegan la fase y ascienden a Segunda B. Estando aquí, tengo ganas de volver. Me costó mucho tomar la decisión y ahora no me queda otra que apechugar con ella». Pese a sus palabras, el ex-rojinegro no oculta su satisfacción por estar en un Logroñés que desde la llegada de Martín Berrocal a la presidencia ha visto sanear su economía y aspira a retornar a la división de plata del fútbol nacional. Es tercero empatado a puntos con el Bilbao B y este domingo recibe al quinto, Alavés B en el Estadio Municipal de Las Gaunas. Un duelo trascendental ya que el conjunto del gallego Juan Carlos Mandiá únicamente aventaja en un punto a los vitorianos. Un triunfo lo acercaría de forma decisiva a esa ansiado billete para participar en la lotería del retorno a la Segunda División A. «Cuando llegué estábamos quintos, pero al acaberse los problemas económicos, el equipo ha ido hacia arriba y ahora tenemos muchas posibilidades de jugar la fase», sentencia Ramón Zafra.