?l Concello de Lalín no intervendrá para mantener abierto el Cine Lalín, que ayer efectuó su última proyección. Así lo indicó el alcalde Xosé Crespo, quien señaló que se trata de una iniciativa empresarial privada en la que no se implicará el ayuntamiento. El regidor indicó que si Lalín se quedase sin cine, sería una cuestión que podría estudiarse para tratar de conservar esta oferta cultural en la localidad, pero recordó que los dos proyectos de centros comerciales incluyen la construcción de respectivas salas de cine. En este marco, Crespo Iglesias entiende que incluso sería una competencia desleal para las empresas privadas que instalarán varias minisalas en Lalín el hecho de que el Concello comience a proyectar cine en estas instalaciones. El regidor entiende que el edificio donde se ubica el cine Lalín tampoco tiene unas características arquitectónicas que le hagan lo suficientemente atractivo como para que el Concello se implique en su conservación.La postura del alcalde choca con los argumentos esgrimidos por el exhibidor y crítico de cine, Miguel Ánxo Fernández, que durante siete años regentó la sala lalinense. Para él, la opción a corto plazo más positiva es que el Concello asuma las proyecciones -como hacen varios en lugares donde se cerraron salas históricas, especialmente en la provincia ourensana- para garantizar que los vecinos no se queden sin cine. Después sería asumida por las empresas que asuman las futuras minisalas.Pero Miguel Ánxo Fernández va más allá y cree que el edificio podría conservarse para fines culturales y sociales, por su peculiar arquitectura. Incluso asegura que en su día existía un mural pintado por Laxeiro en su interior, que fue tapado y que podría evaluarse su recuperación. Las proyecciones acabaron ayer por la falta de rentabilidad de la sala.