El Enredo se convirtió ayer en el segundo equipo capaz de vencer esta temporada al Cistierna en su feudo de León. Y lo hizo además con mucha mayor facilidad de la esperada. El resultado final: 5-7. La escasez de efectivos obligó finalmente a Rodrigo Feijoo a plantear de inicio una estrategia conservadora, poco acorde con su filosofía de fútbol sala. Echado atrás, el conjunto gallego esperó agazapado a su rival para intentar soprender a la contra. La apuesta le comenzó saliendo de perlas, y en el minuto 5 se adelantaba en jugada de estrategia de la mano de Garabal, quien terminaría como máximo goleador del partido con cuatro tantos. El Enredo se sentía muy cómodo en la pista, pero dos descuidos permitieron al Cistierna darle la vuelta al marcador en dos minutos, llegando al 11 con un favorable 2 a 1. Ambos rivales apostaban por las posesiones largas, y en ese intercambio de ataques Garabal volvió a sacar provecho empatando en el minuto 14. Vista la falta de peligro de los leoneses, Feijoo ordenó a sus hombres ir a presionar arriba en la recta final del primer tiempo, que concluyó con 3 a 3 (gol de Nikima). Los gallegos continuaron presionando, y en los doce primeros minutos tras la reanudación dejaron sentenciado el encuentro con cuatro goles, dos de Garabal y otros tantos de Julio y el recuperado Marcos. Al filo del final del choque, el Cistierna consiguió maquillar el resultado con dos goles estériles. Con este resultado y el empate del Gijón en su casa ante el Narón (4-4), el Enredo llega al parón navideño tercero en la tabla con 26 puntos, uno más que los asturianos y dos más que el Egasa y el Burela. Los estradenses no volverán a jugar hasta el 11 de enero, con una visita al segundo, el Cesuras.