La oposición de Vila de Cruces, especialmente el BNG, duda de la eficacia del plan de saneamiento que propone el grupo de gobierno en los ejercicios 2003, 2004 y 2005. Según explicó el regidor, el dinero que reciben anualmente del Fondo de Cooperación Social de la Xunta _una media de 136.000 euros al año_ lo invertirán en servir de garantía del préstamo de 600.000 euros que solicitarán a Caixanova, además de abonar con él los 174.615,99 euros de ahorro negativo que tuvieron en las cuentas del ejercicio del año pasado. Este desfase negativo en el ejercicio pasado se debió a que Cruces tuvo más gastos de los previstos en mantenimiento, gratificaciones al personal o subvenciones, entre otras. Ahora, el Concello destinará 60.000 euros al año hasta el 2005 en abonar esta diferencia. También pagará el crédito con ese dinero: 21.000 euros de intereses en los años 2003 y 2004, y 51.585 euros en el 2005, ya que además de los intereses, el Concello deberá comenzar a abonar la amortización. Otero destacó que este plan de saneamiento no significará disminuir la inversión en obras, que tratarán de financiar a través de otras administraciones. El concejal del BNG, Xoán Blanco, señaló que dentro de tres años las arcas continuarán teniendo un ahorro negativo, ya que el plan no significa recortes de gastos y aumento de ingresos. «Hai que deter o malgasto», dijo. La oposición rechazó el plan.