El viento y la lluvia acompañaron a los vecinos durante los dos últimos días. El temporal se notó en las comarcas de Deza y Tabeirós-Terra de Montes, aunque sus efectos no llegaron a alcanzar los niveles de zonas costeras de Galicia. Eso sí, más de un paraguas no resistió e irá a la basura nada más comenzar el otoño. Estos dos últimos días no eran suficientes para guarecerse de la lluvia. Las rachas fuertes de viento provocaron la caída de árboles en varios puntos de las comarcas, que en algunas ocasiones obstaculizaron la circulación. Ayer miembros del Parque Intercomarcal de Bomberos tuvieron que retirar dos en Negreiros y en Bandeira, en la N-525. Además, hubo cortes de luz, de un par de horas, caso de parroquias del municipio de Silleda como Moalde o Escuadro. La lluvia también se dejó notar y provocó inundaciones en varios puntos. Así, en la mañana de ayer los locales de los colectivos de Lalín que se encuentran situados encima de la antigua biblioteca estaban anegados. Las adversas condiciones climatológicas afectaron además a la circulación. Durante las últimas jornadas se produjeron salidas de vía, caso de una al mediodía del domingo en A Estrada con el resultado de un herido grave, o la de ayer en Dozón, en donde una persona sufrió daños leves. Hace dos años Las lluvias y el viento provocaron que muchos vecinos se acordaron de lo sucedido hace un par de años. Especialmente los agricultores y ganaderos que apuraron en los últimos días la recogida del maíz y así evitar que le volviera a quedar sin ensilar.