ENTRE LÍNEAS
18 oct 2002 . Actualizado a las 07:00 h.ÚLTIMAMENTE SE habla mucho de la descentralización de las cámaras de comercio. El proceso es clave para las comarcas de Deza y Tabeirós-Terra de Montes, adscritas en las cámaras de Pontevedra y Vilagarcía, respectivamente. Y es que contar con oficinas periféricas -o subdelegaciones, como se quiera- es vital para Lalín y A Estrada. Ambos municipios cuentan con un sector comercio pujante que necesita del apoyo de estas instituciones. En esta carrera por la descentralización ha tomado ventaja A Estrada, adscrita a la demarcación de la Cámara de Vilagarcía. Los arousanos decidieron hace ya algunos años, con la llegada de Manuel Coello a la presidencia, dejar de mirarse el ombligo y dar chance a localidades importantes como A Estrada, O Grove y Cambados a las que hasta entonces habían ignorado y casi despreciado. Ahora, las promesas de descentralización que lanzó Manuel Coello parece que va a culminarlas el nuevo presidente vilagarciano, Carlos Oubiña. Es evidente que, de la mano de industriales y empresarios como Gonzalo Figueiras, Benigno Cervela o Severino Pérez A Estrada ha ganado mucho peso específico en la entidad. Lalín se ha fijado y ahora quiere acelerar la apertura de la oficina periférica de la Cámara de Pontevedra. Los dezanos manejan puestos importantes en la entidad, pero a diferencia de los estradenses, más que reclamar más presencia cameral, parecen haberse lanzado a la conquista de la entidad en su propio feudo. A las cámaras les ha llegado el momento de pasar de las palabras a los hechos. Defraudar en este momento dejaría la puerta abierta a la unificación cameral que ya ha dejado caer la Xunta.