El establecimiento se ubica en el lugar de Pazo (Nigoi) y cuenta con dos edificios, ocho habitaciones dobles, patio interior, estanque y bosque de mimosas
24 sep 2002 . Actualizado a las 07:00 h.Nueva oferta en A Estrada para turismo rural El Concello estradense acaba de conceder licencia de apertura a una nueva casa de turismo rural que se habilita en el municipio y que se ubica en el lugar de Pazo (Nigoi). Estará regentada por Josefina Rivas Porto , cuyo marido, Manuel Pena Terceiro , es nieto del dueño orginal y constructor de la casa, en 1903. La inauguración se demorará aún unas semanas. La inversión total para recuperar y rehabilitar la casa original, de piedra y con dos edificios, se aproximó a los 360.000 euros. La Xunta concedió una ayuda del 40%. El arquitecto y director de obra fue Pedro de Llano . Amplio equipamiento y servicios diversos El establecimiento Casa do Pazo ofrecerá los alicientes de un completo equipamiento y diversos servicios, con ocho habitaciones dobles con baños, columnas de hidromasaje, dos salones, cocina, almacén, comidas, cancha de tenis, una finca de 9.000 metros cuadrados con bosque de mimosas, amplio aparcamiento y demás. Son dos edificios, reconstruidos con materiales en piedra, acero y madera, con un patio interior y estanque. Espectáculo infantil con Viravolta Los niños disfrutaron la tarde del lunes con el espectáculo infantil que la compañía de títeres Viravolta celebró por las calles de Lalín. El espectáculo, titulado «Apartapenaquetefendo», era un homenaje al aviador Joaquín Loriga, puesto que el lunes era el 75 aniversario de su nacimiento. En el evento participaron la compañía Malabaranda, el mago Teto y el cuentacuentos lalinense Celsiño. Durante el festival, simularon junto a los niños el viaje Madrid-Manila que realizó el malogrado aviador y fueron muchos los niños que se sumaron a la iniciativa organizada por Viravolta. El ambiente del último día de las fiestas Ayer Lalín celebró la última jornada festiva de As Dores. Durante todo el día se respiró en la villa un ambiente festivo animado por bandas de música, gaiteros y charangas, que fueron los encargados de hacer los pasarrúas. Por la noche, Juan Pardo fue el encargado de poner el punto y final a las grandiosas fiestas lalinenses.