La escuadra estradense llega a la cita (Coto Ferreiro, 19.00 h.) con sólo cuatro entrenamientos El club cierra la plantilla con el fichaje del portero Marcos Míguez, que no juega hoy
30 ago 2002 . Actualizado a las 07:00 h.A Cuando todavía resta un mes para el comienzo de la Liga de Primera División Nacional A de fútbol sala, el Enredo Acibro juega esta tarde su primer partido de competición oficial. A las siete, en el pabellón Manuel Coto Ferreiro, la escuadra estradense se enfrenta al Rachapedras Gratiner de Ponteareas en un encuentro correspondiente a la primera eliminatoria de la Copa. Este será el primer choque de la pretemporada para los hombres de Rodrigo Feijoo. Un primer compromiso que quizá llegue con demasiada antelación para el conjunto local. Y es que el Enredo tan sólo lleva a cuestas cuatro sesiones de entrenamiento desde que volvió al trabajo, el pasado lunes. No es de extrañar por ello que el técnico del equipo confiese que «lo más normal es que las cosas nos salgan mal mañana -por hoy-». Algo que, no obstante, no le preocupa a Feijoo, toda vez que para él «este es un partido de preparación más. Lo afrontamos sin presión alguna, aunque también es cierto que nos interesa pasar la eliminatoria, porque eso nos aseguraría jugar otros dos encuentros antes de empezar la Liga, contra el Boandanza de Fene de la División de Plata». Frente al Rachapedras, uno de los futuros rivales del Enredo en la competición liguera, lo que quiere Feijoo es «ver cómo funcionan las estrategias sobre las que hemos trabajado y comprobar sobre qué aspectos de nuestra preparación debemos incidir más en los próximos entrenamientos». Siguiendo esta línea, el técnico estradense pondrá en práctica un par de sistemas de presión defensiva que «miramos en los últimos días, pero que aún no pudimos preparar bien». Eso en la zaga, porque en ataque «les dejaré libertad. Mis hombres saben jugar y les llega con un par de consignas que les dé en defensa». Para el encuentro de esta tarde, Feijoo cuenta con casi la totalidad de su plantilla. A la cita sólo faltará el portero santiagués Marcos Míguez, que esta semana ha dado el sí a la oferta del Enredo para cubrir la única vacante que quedaba en las filas del equipo. Su ausencia hoy no se debe a otra cosa que a los plazos administrativos para hacer oficial su ficha. Marcos, de 26 años, defendió durante cinco años la portería del Autos Lobelle y llevaba un año sin jugar tras militar en un conjunto de Primera B.