Junto a los tramos reseñados en la N-640, existe un tercer punto negro en la zona. Se trata en este caso de la carretera que une Silleda y Forcarei. Conocida ya tradicionalmente como una carretera donde es necesario extremar las precauciones, las cifras correspondientes al año 2001 lo confirman. En el punto kilométrico 7, en la zona de Graba, se registraron dos colisiones y una salida de vía. El balance fue de cinco víctimas, una cifra nada desdeñable sobre todo teniendo en cuenta que el volumen de tráfico que circula por esta carretera es sensiblemente menor al de las carreteras nacionales que cruzan la zona. La N-525, fuera de la lista Curiosamente, la N-525 no aparece con puntos negros registrados en su recorrido, pese a ser una carretera de elevada accidentalidad. Los requisitos determinantes de los TAC -la distancia máxima entre siniestros debe ser de 100 metros- es sin duda la causa de su ausencia.