Viticultores y bodegueros de Rías Baixas miran estos días al cielo con preocupación por su cosecha de albariño. Según la presidenta de la denominación, Marisol Bueno, las previsiones para este año eran muy optimistas y apenas se habían detectado plagas tan temidas entre los agricultores como el mildiu. Hasta hace unos días, los responsables del consello calculaba que la cosecha de este año podría ser incluso superior a la del pasado, cuando se recogió la mayor cantidad de albariño en la corta historia de la denominación. entonces, las condiciones climatológicas favorables y, sobre todo, la mayor profesionalización de los viticultores, permitieron recolectar alrededor de 18 millones de kilos de uva, una producción nunca vista hasta entonces. Y los técnicos se mostraban todavía más optimistas con la cosecha de este año. Lluvias peligrosas Pero llegaron las lluvias y la situación podría cambiar. Primero porque el viñedo se encuentra en pleno proceso de floración y el agua podría causar serios daños al fruto. Y, en segundo lugar, aunque en menor medida, porque ya han aparecido los primeros síntomas de mildiu en parcelas de O Salnés. «Teníamos una cosecha muy buena porque este año ni siquiera hubo mildiu, pero con la lluvia podría perderse algo», señaló ayer la presidenta. Dentro de un mes se sabrá si el mal tiempo ha dañado la producción. Primeras manchas Mientras, en la página web de la Estación Fitopatolóxica de Areeiro advierten a los agricultores que se han detectado las primeras manchas de la enfermedad en la parcela de seguimiento de la parroquia cambadesa de Castrelo. Por ello recomiendan a los agicultores que extremen la vigilancia en sus cultivos y que inicien los tratamientos adecuados en caso de detectar las manchas de la enfermedad.