La protesta por las paradas de Rodeiro termina en una tregua hasta el 4 de enero

RAQUEL TORRES LALÍN

DEZA

El delegado de Educación se niega a reunirse con los afectados y afirma que las quejas están politizadas Siete grados bajo cero marcaba la estación meteorológica del colegio de Rodeiro cuando ayer, a las nueve de la mañana, llegaron los primeros padres de alumnos a la rúa B, en la que se sitúa el centro, para movilizarse en demanda de la habilitación de nueve paradas de transporte escolar. El cuerpo se calentó a base de una hoguera y de vino con galletas. Los ánimos ya estaban templados. La manifestación terminó en una tregua, hasta el 4 de enero, tras sendas reuniones con el director y el alcalde.

18 dic 2001 . Actualizado a las 06:00 h.

Las paradas de Rañestras, Baroncelle, Cabanas y Riobó podrán habilitarse porque se harán obras de mejora y ensanche de viales, aunque en el primer caso todavía falta que el propietario de un cierre ceda parte de éste. Las demás (Álceme, As Antas, Carboentes, Vilar y A Veiga) también, aunque están aún en estudio. Ésta fue la respuesta que dio el alcalde, Eliseo Diéguez, a los manifestantes, que previamente habían intentado, sin éxito, arrancar un pronunciamiento a su favor del director del colegio, Jesús Areán. Los padres exigen que el 4 de enero, fecha para la que se convocó una asamblea, haya soluciones en firme para las nueve paradas y exigen reunirse con el delegado de Educación, José Antonio Fraga Boullosa. Si no, tomarán otras medidas. Boullosa ya señaló que no se reunirá con los afectados «porque a miña decisión está respaldada por Tráfico e porque hai intereses políticos, xa de precampaña na protesta» dijo. Ni el regidor ni el director del centro acudieron a la manifestación, que se desarrolló sin incidentes y bajo la atenta mirada de la Guardia Civil. El medio centenar de manifestantes sí estuvieron acompañados por el diputado del BNG en el Parlamento, Bieito Lobeira, y por miembros locales de esta formación y del PSOE.