FÚTBOL Julio fue operado con éxito de la doble fractura de tibia y peroné, en la mañana de ayer, por el doctor Mandía El Lalín no gana para sustos. Cuando Manu y Julio estaban recién salidos del quirófano, en la tarde de ayer, Enrique tuvo que pasar por las manos de los médicos para que le auscultasen por una inflamación en la nariz y en ambos ojos, fruto de un codazo.
24 oct 2001 . Actualizado a las 07:00 h.Poco después de la una de la tarde, el juvenil Julio salía de la mesa de operaciones del Hospital Clínico, donde le habían reducido la doble fractura que sufría en su pierna derecha. La operación había finalizado sobre las once y media, momento en el que le doctor comunicaba a sus padres que la operación había salido bien. Hasta bien entrada la tarde, el juvenil estuvo durmiendo y recuperándose de la anestesia. En la operación, prevista para las ocho de la mañana y postergada hasta las diez, los doctores decidieron colocar una placa por fuera de la pierna, asegurada por varios tornilos, en vez del clavo que, en principio, habían señalado que iban a colocar. El motivo que adujo el doctor Mandía, responsable de la operación, para no colocar el clavo fue que el jugador rojinegro estaba en pleno crecimiento y podría traer consecuencias posteriores. Ahora, el jugador deberá de portar esa placa por espacio de diez días, momento en el que volverá a pasar por el quirófano para retirarsela. Vendajes y yesos fueron descartados por los médicos. Como mínimo, antes de quince días, el jugador no retornará a su casa en la capital dezana, momento en el que empezará la recuperación. Enrique y Manu Enrique y Manu coincidieron en la tarde de ayer en la capital herculina, a donde asistieron a la consulta médica para consultar sus dolencias. El capitán asistía a que le retirasen las vendas que le colocaron, después de la operación. Por su parte, Enrique asistió al médico para que le revisase la nariz y descartasen cualquier problema en la zona. El central rojinegro sufrió un codazo en el último partido y hasta ayer presentaba una inflamación considerable en la nariz y un fuerte dolor al contacto. Además, tenía hinchadas laz zonas inferiores de ambos arcos oculares, con la consiguiente molestia.