Taboada y Ramos acumula máquinas y personal en la obra de la variante

La Voz

DEZA

MARCOS MÍGUEZ

La empresa realizará las tareas, a petición de Cuiña, en 44 días y no en los 12 meses del plazo fijado La «demostración de poder» que ofreció Taboada y Ramos, con las tareas finales de la mejora del ramal de Portela, le va a costar a la empresa un nuevo esfuerzo «especial», en este caso para realizar en 44 días unas obras que tenían un plazo de ejecución de doce meses, concretamente la apertura de la variante de A Estrada. La petición en tal sentido llegó directamente de Cuiña, que quiere la obra terminada para el 12 de octubre, y no precisamente por ser fecha de celebración del descubrimiento de América.

03 sep 2001 . Actualizado a las 07:00 h.

REDACCIÓN A ESTRADA Taboada y Ramos desplazó a finales de la pasada semana a varios operarios y a tres palas para iniciar las tareas de movimiento de tierra que corresponde al proyecto de la variante de la C-541 a su paso por A Estrada. El pasado sábado, las tareas se prolongaron hasta bien entrada la noche. La actividad continuará esta semana a marchas forzadas y, a partir del próximo lunes, dos docenas de obreros y más maquinaria reforzarán a los operarios que ya están en la zona. La empresa se comprometió a realizar las obras en 44 días, salvo que aparezcan complicaciones de algún tipo. Antes de diez días se iniciarán las tareas que corresponden a las canalizaciones, y para final de mes se prevé comenzar con las capas previas al asfaltado. En cuando al tramo más alto del vial, resaltar que tendrá dos carriles, un arcén y una franja de aparcamiento, en paralelo a la acera, que no estaba prevista en el proyecto inicial. Al parecer, no serán precisas más expropiaciones, pero hay propietarios preocupados por tal posibilidad y algo confundidos por la ocupación temporal de algunas franjas de tierra. En relación a esta obra, agregar que el BNG respondía ayer a declaraciones de Maceira -alcalde durante las últimas semanas- señalando que «fue el PP el que se opuso en los últimos años a propuestas nacionalistas para abrir nuevas calles. Decir que el BNG se opone a las nuevas rúas es una mentira estratégica para desviar la atención de la caótica política urbanística del PP, que debería preocuparse de que se ejecute bien la variante, según las normas urbanísticas».