Vecinos de Vilatuxe denuncian la aparición de un plantígrado que resultó ser un can de grandes dimensiones La parroquia de Vilatuxe sufrió ayer un episodio propio de la obra de Ramón María del Valle Inclán. El esperpento se vivió en la carretera vieja entre esta parroquia y Laro. Varios vecinos vieron lo que para ellos era un oso de grandes dimensiones merodeando por los campos y en la carretera. Ante el aparente peligro que podría suponer que un animal de estas características pudiese toparse con una persona, decidieron avisar a las fuerzas del orden. El Seprona acudió al momento, pero lo que los habitantes creyeron era un plantígrado, las fuerzas del orden encontraron un perro mastín abandonado.
24 ago 2001 . Actualizado a las 07:00 h.Los agentes del Servicio de Protección de la Naturaleza se encontaron con el perro de grandes dimensiones escondido entre unos arbustos. El animal, un mastín de color blanco con manchas rojizas, estaba famélico. La hipótesis que se baraja es que había sido abandonado por sus dueños en el monte. Sin embargo, los vecinos de Vilatuxe lo cuidarán estos días mientras el ayuntamiento no se haga cargo de su custodia, los mismos vecinos que en un principio vieron un oso. Todo empezó alrededor de las 10 horas de la mañana. Cerca de la piscina, una vecina que vive en las cercanías de la carretera vieja Laro-Vilatuxe, se había quedado mirando desde una ventana de su casa cara las plantaciones de maíz que se extienden por los prados que hay en el valle enfrente de la vivienda. Con detenimiento podía observar como las plantas se agitaban movidas por una extraña fuerza. Aparece entre la hierba Fue cuando apareció. Saliendo de los maizales pasó hacia una extensión de hierba y a los ojos de esta vecina apareció un gran animal. No supo que era, pero andaba con dificultad. Sólo cuando salió hacia la carretera llamó a su hija con un grito. Le enseñó la figura móvil y le aseguró que era un oso. Ésta vio el animal y corroboró lo que había visto su madre. Ambos familiares decidieron entonces avisar a las autoridades por el peligro que suponía para la población. Efectivos del Seprona se personaron en el lugar y recabaron información entre los parroquianos cerca de la carretera. Éstos aseguraron haber visto el oso blanco con manchas rojizas Peinaron la zona Los agentes peinaron la zona de arriba a abajo hasta que apareció el animal. Era un gran mastín. La hipótesis que se baraja es que el andar renqueante del can y la distancia desde la que lo habían visto, había llevado al equívoco a los primeros vecinos, mientras que los otros se asustaron ante la alarma creada y creyeron ver lo que no vieron.