La llegada de la autopista a Lalín es una preocupación que algunos vecinos de Bendoiro y Noceda trasladaron al alcalde, Xosé Crespo, en su visita del domingo a estas parroquias. Un propietario de Noceda de Abaixo preguntó al regidor si se habían recolocado los accesos a las fincas -uno a la pista que da al río Deza y el otro al lugar conocido como Congosta dos Campos- tal como se había acordado. En Bendoiro, pusieron de manifiesto la falta de información y su desconocimiento por donde iría el trazado. En respuesta a ambas interpelaciones, el mandatario lalinense pidió tranquilidad y aseguró a los presentes que el ayuntamieno ya había acordado con la adjudicataria que una vez puestos en marcha los trabajos físicos, haría de mediador con esta administración y le trasladaría las quejas vecinales. «A oficina de reclamación será o Concello», indicó Crespo. Más concretamente, sobre los pasos a los terrenos anexos, aseguró que «todos son negociables» e invitó a los vecinos a acudir al ayuntamiento para que los servicios técnicos municipales les expliquen el parcelario y cómo les afecta en cada caso.