Sonrisas del Sahara en Rodeiro

Ó. A. LALÍN

DEZA

MARCOS MÍGUEZ

Familias de este municipio reciben por primera vez a cuatro niños saharauis durante las vacaciones de verano Mamia, Laila, Salama y Hassan llegaron el domingo a Rodeiro después de un interminable viaje desde los campamentos de refugiados en el norte de África. Cuatro familias de este municipio acojen a estos niños saharauis hasta mediados de septiembre. Los rostros de estos dezanos irradiaN constantemente felicidad, sobre todo con la permanente sonrisa con la que los críos les agradecen todas las atenciones.

09 jul 2001 . Actualizado a las 07:00 h.

Laila tiene diez años. Llegó ayer a Rodeiro desde Hagunia, localidad cercana al Sahara. Javier Hermida y María Jesús Feijoo la han acogido en su casa. Están encantados, al igual que las otras tres familias de Rodeiro que han aceptado en su hogar a niños saharauis durante el período estival. «Estoy feliz, chea de alegría e encantada de que esté aquí», comenta María Jesús. Tanto ella como su marido se consideran «neneiros, sobre todo polas nenas», asegura Javier, mirando para sus dos hijas, María, de 19 años, y Lucía, de 14, con quien Laila ha hecho muy buenas migas. «Sempre está coa sonrisa na boca, e é moi cariñosa», reconoce María, algo en lo que coinciden todos. Las cuatro familias están empezando a conocerlos y a acostumbrarse a su presencia. Todos tienen hijos mayores, y la llegada de estos pequeños a la casa es motivo de alegría. Es como un nuevo nacimiento. Pero nadie era consciente de que la llegada de estos críos iba a producir tal alegría. La acogida se debió a otros motivos bien distintos. José Vence y Felisa Ledo, de Camba, recuerdan que lo que les movió a traer a Hassan era la oportunidad que tenían de ayudar. El mismo argumento esgrimen los matrimonios formados por Jorge García y Alicia Fernández, que reciben a Mamia, y Amador Díaz y Celina Martul.