Indefinición sexual en los terneros

Pablo Viz Otero
PABLO VIZ LALÍN

DEZA

LEANDRO

Una prueba agiliza el tiempo para conocer si las reses gemelas son machos o hembras y ahorrar gastos inútiles La genética trae cada cierto tiempo disgustos a los ganaderos. Un parto con gemelos frisones puede generar pérdidas a los ganaderos durante varios meses. Al nacer, normalmente llega un macho y unha hembra. El macho se destina al mercado de la recría de carne y la hembra a recría reproductiva de la granja. En el caso de la hembra, el ganadero invierte durante meses en la res hasta conseguir su primer parto a los dos años. En el caso los de gemelos, la hembra se manifiesta como macho de los diez a los catorce meses, apareciéndole testículos. El ganadero puede ahora reducir este tiempo perdido a un mes con una prueba denominada «freemartin», que da seguridad total para conocer el sexo real de la res.

02 jul 2001 . Actualizado a las 07:00 h.

El grado de profesionalidad de los ganaderos adscritos a la asociación Africor lleva al colectivo a estudiar todas las incidencias de la explotación en la búsqueda de la mejora productiva y del ahorro de costes de producción. Conocer las múltiples variables que inciden en su cuenta de resultados permite buscar salidas para corregir puntos de perdidas económicas. La indefinición sexual en los partos de reses gemelas tiene importancia económica en las explotaciones por el propio coste de cuidar una res durante un año o algo más y porque el ganadero afectado perdió todo ese tiempo creyendo que preparaba una futura vaca y debe empezar de nuevo con el desajuste correspondiente en la reposición de ganado en su explotación. Un total de 326 casos En los balances de Africor para la provincia de Pontevedra, en el año 1999 en sus explotaciones se registró un total de 326 casos de partos de gemelos, más que abortos (313) y crías que nacen muertas (121). El hecho de que se produzcan este número de casos en un total de 14.875 partos en ese año en las explotaciones provinciales de Africor, aunque puedan parecer escasos, no le quita interés económico al problema de la dificultad de disponer de la definición sexual en los partos gemelos.