El coste del aeródromo Joaquín Loriga, incluyendo todas las instalaciones que pretende el gobierno lalinense, se situará en torno a los 100 millones de pesetas. Entre otras infraestructuras, dispondría de varias pistas y hangares y un edificio social. Las primeras instalaciones -las mínimas para funcionar- las gestionará directamente el concello, según afirmó Xosé Crespo, pero el futuro aeródromo tendrá, con toda probabilidad, una gestión privada. Uno de los servicios destacados será la Escuela de monitores de ultraligeros, en la que se podrán obtener licencias para la conducción de estos aparatos de vuelo. La escuela que operaba en las proximidades de A Lanzada (O Grove) y que actualmente lo hace en Portugal ya se interesó por ubicarse en el futuro aeródromo de Lalín. Crespo indicó que además podrán instalarse otras como las de parapente y de elaboración de maquetas de aviación. La atracción de alumnos y visitantes supondrá un gran impulso para la hostelería local, según expresó el alcalde.