JAVIER BRANDIDO ESPACIO ABIERTO
01 mar 2001 . Actualizado a las 06:00 h.En esta vida, queramos o no, estamos todos invitados a tomar parte en una carrera que tendrá un mayor o menor recorrido, pero en todo caso estará lleno de obstáculos, aunque para unos más que para otros. En lo que respecta a la Asociación de Padres de Disminuídos Psíquicos de Deza (Aspadeza), esta vez defendían nuestros colores en la carrera los comerciantes de Lalín. La ACL, aún siendo un equipo joven, fuerte y muy cohesionado, al utilizar otro tipo de técnicas innovadoras -léase mercadillo- corría cierto riesgo y como en toda prueba surgen pequeñas inquietudes, nervios... Pero entre ellos disiparon rápidamente todas las dudas. Sufrieron, trabajaron y sudaron. Misión cumplida. La pregunta es si en esta carrera se corre simplemente para alcanzar un récord o hay un contrario, un oponente, un rival a batir. El contrario no es fácil de detectar, pues, a fuerza de convivir con nosotros, no nos damos cuenta de quien es. Del contendiente se puede decir que no es muy joven pero sí vigoroso: lo que mejor determinaría su peligrosidad es su larga experiencia entre el género humano, ya que aprende, cambia y se adapta constantemente, actúa sigilosamente y llega a identificarse tanto con la humanidad que se le confunde con nosotros mismos, me refiero a la insolidaridad. Como en el poema lorquiano, eran las cinco de la tarde (...), la solidaridad irrumpió en el local destinado (Praza de Abastos) bastante antes, pero tranquilos, nuestros protagonistas ya estaban perfectamente uniformados con las casacas rojas, pantalones azules y medias blancas. Después de observarlos un rato así vestidos y haciendo abstracción del sábado de carnaval que iba acorde con su atuendo, me dije para mí mismo: oye lo mismo podrían ser personajes de la fastuosa Corte del Archiduque de Austria, o acaso pertenecieran a una troupe de un circo extranjero, o quizás se escaparon un rato del rodaje de una película en donde interviene el tercer escuadrón del regimiento de Húsares de caballería. En fin... a veces la imaginación te lleva por estos recovecos y da lugar a este circunloquio. Buen hacer Volvamos otra vez a la realidad: el mercadillo. El ver a los componentes de la ACL en su ir y venir constante, su buen hacer, su dedicación y atención puntual hacia el público. Gracias de todo corazón a la ACL no sólo por el mercadillo, sino por el cariño y atención que nos han dedicado. Una recomendación: Merca en Lalín ¡home!, merca no teu pobo, pois iranos mellor a todos.