Los despistes tumbaron al Lalín

XABIER OTERO LALÍN

DEZA

TERCERA DIVISIÓN Dos indecisiones defensivas y la falta de puntería echaron por tierra el buen trabajo realizado por los locales El Club Deportivo Lalín no pudo empezar con buen pie la segunda vuelta del campeonato. El encuentro se puso de cara en el tiempo de compensación gracias a un tanto de Felipe que resultó insufieciente. Las imprecisiones en la parcela defensiva, en jugadas a balón parado, unido al escaso acierto en el remate propicio que el Porriño, sin hacer prácticamente nada, se llevase los tres puntos para el sur de la provincia. El equipo echó de menos la presencia de un hombre de la veteranía y el saber estar de Iñaqui.

08 ene 2001 . Actualizado a las 06:00 h.

El CD Lalín cayó derrotado por 1-2 ante el Porriño Industrial en un encuentro en el que los rojinegros, pese a realizar un buen encuentro, terminó pagando muy caro los errores defensivos y el escaso acierto en los últimos metros. Durante el período inicial sólo existió un equipo en el campo. Los jugadores de Acevedo se hicieron dueños del balón y, poco a poco, comenzaron a llevar el peligro hasta la portería de un inseguro Gilsanz. Alfredo tuvo en sus botas el gol pero su remate se estrelló en el palo, unos minutos después el potente lanzamiento de falta de Enrique salía rozando el larguero y a continuación el propio Alfredo al apreciar la posición adelantada del cancerbero visitante intentaba una vaselina que tampoco encontraba puerta. Acto seguido, Felipe peinaba un balón para que Álvaro enviara alto cuando en el Cortizo ya se cantaba un gol que llegaría un minuto después. Felipe aprovechaba una indecisión del portero para hacer justicia en el marcador. En la reanudación, el Porriño se encontró con el empate a los siete minutos. Un lanzamiento de esquina se paseaba por delante de la meta rojinegra y Álex en el segundo palo remataba a placer. El Lalín no se descompuso. Álvaro y Nando tuvieron el tanto de la victoria, pero serían los porriñeses los que volverían a marcar gracias a un balón a la olla rematado de cabeza por Salva, el jugador más bajo de su equipo. Con diez hombres por expulsión de Javi Sánchez, los locales gozaron de una ocasión inmejorable para salvar un punto, pero el disparo de Alfredo se encontró a un inspirado Gilsanz.