Algunos pintores donarán cuadros a la asociación de padres de niños con retraso mental de Deza La Asociación de padres de niños con retraso mental del Deza (Aspadeza) busca dinero para poner en marcha un centro ocupacional y otro de educación especial. Después de solicitar ayuda a los alcaldes de Silleda y Lalín, y a la espera de reunirse con el resto de mandatarios de la comarca, esta entidad consiguió la colaboración de los pintores Paco Lareo y Antón Lamazares, que donarán un cuadro cada uno. Su objetivo es organizar una subasta o venta donde ayuden desde las empresas a los particulares.
13 nov 2000 . Actualizado a las 06:00 h.Uno de los objetivos que persigue Aspadeza desde su creación este pasado verano es que el ciudadano de a pie se concience de que los niños con retraso mental del Deza necesitan de un lugar donde reunirse pero, sobre todo, donde formarse y trabajar. Los 23 padres de la asociación realizaron los primeros contactos con los alcaldes, que seguirán, con los que existe un cierto compromiso de cesión de locales. El alcalde de Silleda, José Fernández Viéitez, ofreció una casa, mientras que el de Lalín, Xosé Crespo, estudia la cesión de un bajo o edificio. También la Asociación de Empresarios del Deza ayuda a la asociación. Pero no es suficiente. Hace falta dinero para desarrollar el centro ocupacional y el de educación especial. Para conseguir este objetivo, ponen en marcha una campaña para conseguir fondos. Aunque está en sus inicios, tienen en mente celebrar una subasta o una venta. Los primeros en apuntarse fueron los pintores Antón Lamazares y Paco Lareo, que donarán un cuadro cada uno a Aspadeza. Pero esperan la colaboración, no sólo de los artistas, sino también de las empresas y particulares El presidente de la entidad, Javier Brandido, asegura que «nuestra intención es conseguir dinero para poner en marcha este proyecto y sabemos que la ayuda de los concellos y de artistas, empresas y particulares de la comarca es necesaria». Y ponen el ejemplo de Chantada, donde otra asociación, Asdeme, cuenta con un centro donde niños con retraso mental trabajan en una carpintería haciendo patas para camas y en un taller de serigrafía.