Comienzan las obras de ampliación de la residencia de ancianos lalinense

REDACCIÓN LALÍN

DEZA

RAMÓN LEIRO

Los trabajos se desarrollan con una donación anónima de 70 millones de pesetas Comenzaron en Lalín los trabajos de ampliación de la residencia Nosa Señora das Dores, que se desarrollan con una donación anónima. Las reformas habían sido demandadas en distintas oportunidades ante la Administración sin resultado positivo. Los trabajos cuentan con un presupuesto de 70 millones de pesetas, y la intención del donante es que las obras fuesen realizadas por la empresa Pichel Hermanos. Algunas fuentes apuntan a que el donante podría ser un médico jubilado de Lalín, que vive en la residencia.

21 jun 2000 . Actualizado a las 07:00 h.

Las obras de ampliación ocuparán el espacio existente entre la capilla y la actual residencia, y la nueva parte estará completamente integrada en la residencia, no será un añadido. El proyecto había sido encargado en febrero de 1996. El abono de los trabajos está previsto realizarlo mediante certificaciones de obra. El regidor lalinense, José Crespo, había indicado al anunciar la ampliación que las obras serían ejecutadas por la firma Pichel Hermanos, por expreso deseo del donante, que financia el ciento por ciento de los trabajos. El plazo para desarrollar las obras se espera no exceda de un año. El alcalde recordó que existe una considerable demanda de plazas, y que se había solicitado la ampliación a la consellería y al ministerio, sin éxito. Mantener demandas El gobierno local de Lalín mantiene las demandas planteadas a la Consellería de Sanidade e Servicios Sociais, puesto que aunque se solvente la construcción de la ampliación existen otras necesidades en el municipio. Entre otras, el equipamiento de esta ampliación, que podría superar los 15 millones de pesetas. Los autores del proyecto de ampliación son el arquitecto José Luis Varela y el aparejador lalinense Mario Barreira. Cabe recordar que hace unos años, en la propia residencia Nosa Señora das Dores de Lalín se había realizado la construcción de la capilla mediante otra donación anónima, que algunas fuentes atribuyen a la misma persona que efectuó esta nueva donación. La residencia está gestionada por la Asociación para la protección de los ancianos de Lalín y comarca, con residentes a cargo de las monjas de la congregación Rebaño de María.