El ministerio fiscal lo acusa de un delito contra el medio ambiente El Ministerio Fiscal solicitó ayer una pena de un año y seis meses de prisión menor y una multa de cinco millones de pesetas al empresario estradense Manuel Neira Bello, a quien acusa de un presunto delito contra el medio ambiente y otro por desobediencia grave a la autoridad. Además, la acusiación exige la clausura de la explotación ganadera del acusado.
08 jun 2000 . Actualizado a las 07:00 h.Ayer se inició en Pontevedra el juicio contra el empresario estradense Manuel Neira Bello que, al parecer, acumuló más de doscientas multas por abrir sin licencia municipal la explotación ganadera. El origen de este caso se remonta a abril de 1996, cuando Neira Bello solicitó el permiso de apertura de una nave dedicada a la cría de terneros cuando ya llevaba cuatro meses funcionando. El Concello de A Estrada se la denegó y ordenó el cese de toda actividad. A partir de ese momento, el imputado acumuló un total de 251 multas por valor de nueve millones de pesetas, ya que hizo caso omiso a este requerimiento. En su declaración ayer ante el juez, el acusado responsabilizó al regidor estradense, Ramón Campos. «Cada vez que iba a verle me decía que continuase con la explotación, incluso decía que todas las multas que estaba recibiendo eran papel mojado», señaló. La abogada de Neira explicó que el impago de las citadas multas se debió «a la falta de capacidad monetaria de mi defendido, no a su voluntad de desobedecer». Por su parte, Campos negó rotundamente las afirmaciones del encausado. «Es falso que le dijese que no pagase _aseguró_. No admito que se me involucre en mentiras». La acusación privada, personada en nombre del Ayuntamiento de A Estrada, destacó que la explotación ganadera causan un perjuicio grave a los vecinos. Asimismo, responsabilizó a Neira Bello de causar al medio ambiente un deterioro por los continuos vertidos de sustancias orgánicas en descomposición. Reses muertas En este sentido, dos testigos afirmaron haber visto reses muertas y en descomposición en la finca del acusado, que se encuentra en las proximidades de diversas viviendas habitadas. Sostienen que Manuel Neira se deshace de los purines de las reses vertiéndolos en su terreno, fomentando la aparición de malos olores e insectos. El imputado, que se negó en todo momento a contestar a las preguntas de la acusación particular sin explicar el motivo, señaló que Medio Ambiente le había dado el visto bueno a su proyecto de explotación que, además, cuenta con un informe local de Sanidade positivo.