Álvaro Uriarte, centrocampista del Viveiro CF: «Somos un bloque muy sólido»

Iván Díaz Rolle
IVÁN ROLLE VIVEIRO / LA VOZ

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Álvaro Uriarte pugna con Remeseiro en la visita dle Arousa al Kiko Rey en la primera vuelta.
Álvaro Uriarte pugna con Remeseiro en la visita dle Arousa al Kiko Rey en la primera vuelta. Pepa Losada

Asentado como pulmón celeste en la medular, el vasco cree que solo les falta «suerte en el remate» para sentenciar pronto la permanencia en Tercera

24 mar 2026 . Actualizado a las 19:51 h.

El 0-0 contra el Silva en el Kiko Rey de Cantarrana deja muy abierta la pelea por evitar el descenso en Tercera Federación, especialmente el puesto en peligro de arrastre. El Viveiro mantiene cinco puntos de ventaja sobre un rival en auge cuando restan ocho jornadas. «Por cómo fue el partido, en el que tuvimos tres o cuatro oportunidades muy claras para hacer gol, nos quedamos con ganas de más. Pero, si no puedes ganar, siempre es bueno puntuar y el empate nos permite ganarles el golaveraje y mantener la diferencia de puntos», razonó el centrocampista Álvaro Uriarte Calderón (Bermeo, 2004), que ve el vaso medio lleno pese a una dura fase del calendario en la que los mariñanos han enlazado cuatro partidos sin triunfos.

«Somos un bloque muy sólido. Con Alberto (López) incidimos mucho en defender bien y el trabajo táctico, estamos consiguiendo encajar muy poco y siempre tenemos una o dos ocasiones muy claras para marcar. Solo nos falta un poco más de suerte o acierto en el remate», razonó un joven futbolista vizcaíno que aplaude el esfuerzo de toda la plantilla para dar la cara en una semana de tres partidos. «Somos la plantilla más corta de la categoría, creo que supimos gestionar ben las amarillas y, aunque los que vamos de 90 minutos en 90 lo notamos, no vi que el Silva llegase mucho más entero que nosotros al final del partido, estamos trabajando bien», valoró antes de otro nuevo atracón de encuentros vitales. El domingo visitarán al Montañeros, el rival que tienen justo por delante en la tabla; el jueves 2 recibirán a un Cambados en descenso; y el día 5, al Gran Peña.

Junto al capitán Rolle, Uriarte es el único futbolista de la plantilla celeste que supera los 2.200 minutos jugados, solo se perdió una jornada por acumulación de amarillas y fue titular en 25 ocasiones, siendo sustituido solo en el descanso de la derrota por 2-4 contra el Barbadás en la jornada inaugural de Tercera Federación. Además marcó un gol. «Me siento muy bien. Durante algunos partidos de la primera vuelta estuve un poco tocado muscularmente, pero ahora aguanto lo que haga falta», explicó el mediocentro vasco, formado por el Eibar en juveniles y fichado este verano tras una experiencia en el ND Primorje de la primera división de Eslovenia. 

«Un gran trampolín»

«Cuando me llamó el Viveiro me pareció una muy buena oportunidad porque en Galicia hay muy buen fútbol, la Tercera gallega tiene mucho nivel y es muy competida. Además, por lo que he visto el Viveiro es un gran trampolín y me acabé de convencer por su entrenador», apuntó un futbolista centrado en dar el máximo para terminar la temporada de una forma plácida. «Esta liga es muy dura, el Silva, por plantilla, no creo que debiese estar tan abajo, pero todos los partidos son durísimos. Creo que estamos trabajando muy bien y, si empezamos a tener un poco más de suerte con el gol, tiraremos para arriba».

«Tenía otros dos años en Eslovenia, pero es muy duro estar lejos y que no te valoren»

Estudiante universitario a distancia de Relaciones Laborales y Recursos Humanos, Álvaro regresó desilusionado de su primera gran experiencia internacional en la máxima categoría de Eslovenia. «Me fui a mitad de temporada y fue una experiencia amarga porque me quedé sin jugar por motivos extradeportivos. El entrenador y el director deportivo no estaban muy de acuerdo con la gente que me llevó para allí. Le pasó lo mismo a otro compañero argentino que no jugó nada de nada. Yo por lo menos tuve algunos minutos sueltos y jugué algún amistoso. Me sirvió para aprender mucho, pero fue una experiencia dura porque estaba solo y muy lejos de casa, sin que se me valorase, así que rescindí el contrato, a pesar de que tenía otros dos años firmados», cuenta el también exjugador del Castro y el Naval de Reinosa, en la Tercera cántabra.

«No descarto volver a probar suerte en el extranjero, pero aquí estoy muy bien, a solo cinco horas de Bilbao. Se vive muy bien en Viveiro, es un sitio tranquilo, el tiempo por fin ha mejorado y el grupo que tenemos es espectacular», defiende un centrocampista de 22 años moldeado en los juveniles del Eibar. «Llegar allí fue un cambio tremendo. Empecé a trabajar con otra metodología y mejoré mucho en los físico y en todos los sentidos», apunta dispuesto a seguir mostrando su arrojo y sus cualidades al servicio del Viveiro.