De la pista de A Malata a nutrir la nube de datos del básquet global

Elba de la Barrera Agulló
Elba de la Barrera FERROL / LA VOZ

DEPORTES

Irene Garí posando con la bufanda del Baxi Ferrol en el Cantón.
Irene Garí posando con la bufanda del Baxi Ferrol en el Cantón. JOSE PARDO

La valenciana Irene Garí, que fue capitana del Baxi, continúa afincada en Ferrol y teletrabaja para una empresa tecnológica de datos de baloncesto: «Conectamos a todas las federaciones del mundo»

23 feb 2026 . Actualizado a las 23:24 h.

Cambió la pista de A Malata por un ordenador y, sin salir de Ferrol, Irene Garí (Valencia, 1994) se ha convertido en miembro de la legión de agentes del dato que alimentan el inabarcable universo estadístico del baloncesto mundial. Fue la capitana general del Baxi Ferrol en el ascenso del 2023 a la élite del baloncesto español y, aunque la temporada siguiente cambió los aires de A Malata por los del Club Nou Bàsquet Paterna, los tres años previos en Ferrol marcaron a la jugadora que no dudó en volver a donde se acaba el mar para —con las zapas de baloncesto ya colgadas— establecer aquí su cuartel general y trabajar como directora de desarrollo de negocio de NBN23, la empresa que interconecta los datos del deporte del aro a nivel global. La valenciana lidera la digitalización del baloncesto desde la base, una labor en la que la empresa tecnológica cuenta también con embajadores de la talla de José Manuel Calderón o Amaya Valdemoro. La firma para la que trabaja Irene tiene sede en Valencia, pero la ex del Baxi teletrabaja desde Ferrol para países como Italia, Portugal, Turquía o Costa Rica, entre muchos otros. «Nuestro trabajo ha servido para conectar a todas las federaciones del mundo y que tengan plataformas para que el baloncesto sea digital para un chaval que tenga 10 años y hasta nivel profesional», relata.

Una tecnología que permite a los fanáticos del baloncesto disfrutar de estadísticas avanzadas mientras animan a su equipo en la grada. Un avance del que, admite Irene, se benefician también los propios jugadores. «Yo me acuerdo que, cuando tenía 12 años, tenías que preguntarle al entrenador cómo había quedado el equipo rival y lo mismo a nivel de cotilleo de jugador. Para saber cuantos puntos habías metido tenías que coger el acta manual y anotarlo todo. O la imagen de los padres en la grada con una libretita. Ahora todo eso está en Swish (la aplicación que desarrolla su empresa) y esto pone a los jugadores un poco en el escaparate», destaca en clara referencia a los jóvenes talentos que buscan suerte en las ligas universitarias de Estados Unidos y cuentan con el aval de sus datos como carta de presentación.

Pero, ¿cómo se lleva pasar de generar los datos como jugadora a convertirse en proveedora global? «Entiendo mucho al cliente porque comprendo de baloncesto por todo mi recorrido. En marzo tengo viaje a Chile y Puerto Rico; en abril a Asia (Singapur y Filipinas). Tengo mucha suerte de poder estar en el día a día del baloncesto y viajar por todo el mundo. Está siendo muy enriquecedor», reflexiona una Irene que llegó a compaginar su rol de jugadora con esta nueva aventura profesional hasta que, admite, llegó el momento de lanzarse de lleno a NBN23.

Una mudanza por amor

«Me fui con la sensación de que había hecho todo lo posible en la pista y el siguiente paso era este», explicita. Pero, ¿por qué eligió Ferrol como centro de operaciones pese a no ser su ciudad natal? Irene, como tantas otras personas, se estableció aquí movida por el corazón.

«Cuando estaba jugando en el Baxi Ferrol, conocí a mi pareja. Ella es de Viveiro pero trabaja en un colegio de la ciudad y decidimos asentarnos aquí. Ferrol es muy cómodo, tienes todo a mano, la gente es cercana y he creado mi círculo», aprecia la que es ya, a todos los efectos, como una FTV (ferrolana de toda la vida).

Irene Garí al terminar la carrera popular de San Xiao el pasado año.
Irene Garí al terminar la carrera popular de San Xiao el pasado año. JOSE PARDO

Y es que, además de acudir siempre que puede a A Malat para animar al Baxi, la exjugadora es ahora una deportista todoterreno a nivel comarcal. Está federada y compite en Primera División de la Liga Galega de Pádel, practica crossfit en FIGA CrossFit y es también una habitual de las carreras populares como la de San Xiao. La guinda al salto profesional de Irene Garí desde la pista de A Malata a nutrir la nube de datos del baloncesto mundial. Todo, sin salir de Ferrol.

A por un Mundial con la selección española sub-17

Garí con Montañana en el año 2022 cuando la valenciana ejerció como delegada de la selección española femenina sub-18.
Garí con Montañana en el año 2022 cuando la valenciana ejerció como delegada de la selección española femenina sub-18. FEB

A Irene le queda tiempo, además, para implicarse cada verano en el staff de la Federación Española como team manager en categorías inferiores y este verano, avanza, formará parte de la expedición del combinado sub-17 para el Mundial.

Mantiene también una gran relación con el técnico del Baxi Lino López y no esconde que le echa una mano siempre que puede. «Lino tiene algo muy bueno y es que se preocupa mucho por la persona, por cómo es la jugadora fuera de pista. Él hace una labor exhaustiva de preguntar a varias personas y conmigo sí que habla y me comenta para tener referencias», confiesa.

«Para mí el vínculo con el Baxi no terminó cuando dejé de ser jugadora; ahora siempre que estoy aquí voy a verlas porque, además, me encanta el ambiente de A Malata, que se vive de una manera que en pocos pabellones se vive», subraya.

Además, a pesar de vivir en la era del dato en el deporte, Irene no teme por la supervivencia de la dimensión emocional del básquet. «Yo creo que por mucho que se avance a nivel tecnológico, el nivel humano de las relaciones no va a cambiar porque el ser humano necesita socializar y al final el deporte, y en este caso el baloncesto, es una manera de socializar, pasarlo bien y engancharte de la energía que transmiten las jugadoras. Entonces, por esa parte estoy tranquila», concluye la valenciana.