Irene Suárez, con galones en el Burela FS a los 19 años y tras romperse la rodilla: «Yo nunca bajé los brazos y sé que nadie en este equipo va a hacerlo»

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Irene Suárez posa en el Vista Alegre, al lado del escudo que defiende con orgullo.
Irene Suárez posa en el Vista Alegre, al lado del escudo que defiende con orgullo. PEPA LOSADA

Llama a «ser un equipo» en el decisivo partido contra el Esplugues, que afrontarán este sábado en Vista Alegre con siete puntos de desventaja por la permanencia en la Primera Iberdrola de fútbol sala

04 feb 2026 . Actualizado a las 12:24 h.

Apenas un año después de una grave lesión de rodilla, Irene Suárez Fernández (Ribadeo, 2007) asume galones como una de las piezas más importantes para el Reyco Burela FS en la Primera Iberdrola. Belén Feal otorga plena confianza a un ala zurda que pide poner «muchas ganas, mucho esfuerzo y corazón» en la visita de un Penya Esplugues (sábado, 15.45 horas) al que marcó su primer y, hasta el momento, único gol en la élite para confirmar la última victoria naranja hace casi tres meses. Con una desventaja de siete puntos en la carrera por la permanencia, preparan un partido vital en el Vista Alegre tras una experiencia en la Supercopa de Tenerife de la que rescatan una lectura positiva a pesar de la goleada del Melilla.

—¿Cómo se está sintiendo en su primera experiencia en la élite?

—Muy bien. Nunca había tenido una oportunidad así. Sí que el año pasado pude entrenar y entrar en alguna convocatoria con Julio (Delgado), pero ahora estoy teniendo muchos minutos y me siento muy agradecida.

—Y eso que venía de una grave lesión de rodilla...

—Fue un proceso muy duro, de mucho esfuerzo. Fueron siete u ocho meses parada y cuesta mucho volver al punto en el que estaba.

—¿Cómo vivió ese proceso?

—Ves desde fuera a tus compañeras, es tu equipo y quieres ayudarles, pero no puedes. Es muy complicado, más todavía a nivel mental que físico porque trabajas para estar recuperada lo antes posible, pero por mucho que quieres pasarlo rápido no puedes ni te dejan.

—¿Había sufrido antes alguna lesión tan grave?

—Había roto las dos muñecas, pero fueron tres meses con escayolas, nunca me habían operado ni nada.

—¿Cómo de grande es el salto de Preferente a Primera?

—Pasas de jugar con gente sin tanto nivel a enfrentarte a las mejores del mundo, contra las jugadoras que estaban en Burela, contra las que veía cuando era pequeña y me hacía un montón de ilusión venir a ver al pabellón. Es muy bonito jugar contra las que fueron mis referentes desde niña, por las que empecé a jugar.

—¿Se siente adaptada a la categoría?

—Todo es mucho más complicado: el ritmo, la forma física... A nivel táctico es también mucho más complejo, pero me siento a gusto porque confían en mí.

—¿Qué sensaciones les dejó la Supercopa?

—Muy buenas. Creo que hicimos un buen partido y la gente está orgullosa de cómo jugamos. Fue muy bonito empezar ganando, volver a marcar cuando nos empataron y meterle tres goles en la primera parte al Melilla, lo vivimos con mucha intensidad, nos hizo pensar que sí podíamos luchar. Luego llegó un punto en el que ya estábamos muy cansadas, las cosas ya no salieron como nos gustan y nos frustramos.

—¿Esa es la línea a seguir contra el Esplgues?

—Debemos tener la intensidad de la primera parte contra el Melilla, ser un equipo, ayudarnos en las buenas y en las malas y hacer sonreír al Vista Alegre.

—Su primer gol en Primera valió el triunfo allí.

—Haber metido un gol en Primera siendo tan joven, compartiéndolo con la gente que formamos el equipo, es precioso. Ojalá pueda meter otro este fin de semana e igual de importante.

—Está acostumbrada a marcar más, ¿no?

—El año pasado, en una categoría de menos nivel, era más fácil, pero yo sigo intentándolo y, si no marco, por lo menos ayudo a las compañeras a hacerlo.

—Vienen tres semanas importantísimas contra sus rivales más próximos en la clasificación. ¿Cómo las afrontan?

—Con mucha cabeza, tratando de ser un equipo, el equipo que fuimos contra Melilla en la primera parte. Tenemos mucha ilusión y ganas de ganar.

—¿Ven posible remontar los siete puntos que las separan de la zona de permanencia?

—Sí, yo nunca bajé los brazos y sé que nadie en este equipo va a hacerlo. Nadie tiene en la cabeza que vayamos a descender, al contrario, todas las semanas hablamos de que todo es posible y con mucho esfuerzo, muchas ganas y corazón y defendiendo el escudo, se pueden lograr todas las cosas.