Patricia Ortega, pívot del Castro y máxima goleadora de Primera: «No veo al Burela porque lo paso mal»
DEPORTES
«Creo que me van a pitar simplemente por haber reclamado el año pasado lo que era mío», asume la jugadora yeclana de su reencuentro con un Reyco Burela FS con el que lo ganó todo y del que se despidió tras unos meses convulsos en lo económico
05 ene 2026 . Actualizado a las 19:00 h.Los Reyes Magos regalan este martes al Vista Alegre un derbi lucense de la Primera Iberdrola de fútbol sala lleno de urgencias y emociones (18.45 horas, RFEF TV). En su cruzada por huir del descenso, el Reyco Burela FS recibe a un Castro Bloques Cando también lejos de las expectativas, a ocho puntos del play off, y con una notable legión de exburelistas. Julio Delgado, sancionado, verá desde la grada el reencuentro con la marea laranxa de Luísa Mayara, Jenny Santos, Cris Lourés, Caridad, Antía Pérez y una Patricia Ortega Medina (Yecla, 2000) que llega como pichichi, pero espera pocos aplausos: «Creo que me voy a llevar más de un pito».
—¿Qué significa este partido para usted?
—Es especial, sobre todo por ser la primera vez que vuelvo a Vista Alegre. Tengo un poco el corazón dividido porque creo que no vamos a ser muy bien recibidas, al menos en mi caso, porque salieron muchas cosas que no son verdad y la gente se lo toma muy a lo personal, en vez de preguntar. Creo que me voy a llevar más de un pito, pero son cosas del deporte.
—Pasó en Burela tres años en los que ganó muchos títulos, pero los últimos meses fueron difíciles...
—Creo que me van a pitar simplemente por haber reclamado el año pasado lo que era mío. Estuvimos mucho tiempo sin cobrar, tuve la oportunidad de reclamar lo que era mío y lo hice. A la gente le sentó mal porque pensó que era una denuncia y que el club se iba a quedar sin subvenciones, pero eso es mentira. Hablé con el abogado y me dijo, cuando íbamos a reclamar el mes de junio, que ahora sí que si reclamábamos el club perdía una subvención de 200.000 euros, así que le dije que no era el momento. A día de hoy sigo sin cobrar todo, a pesar de haber reclamado, pero cada uno cuenta lo que quiere.
—Antía, Cris Lourés, Caridad, Julio Delgado y usted estaban el año pasado en el Burela, y Jenny y Luísa también pasaron por el club. ¿Han hablado mucho sobre este partido?
—Sí. Es un partido especial, un Burela-Castro, en el día de Reyes, con toda la gente que nos fuimos de allí sin querer irnos... Va a ser un partido de muchos nervios.
—¿Y se siente preparada para jugar en un ambiente así?
—Llevo preparándome mucho tiempo para este partido, pero hasta que no estás ahí no terminas de verte. Al final, somos deportistas, a unas personas les caeremos mejor y a otras peor, hay que saber lidiar con ello. Yo soy una persona a la que las cosas le afectan mucho, pero trataré de afrontarlo de la mejor manera que pueda. También hay mucha gente que va a estar ahí para animarnos como siempre, a pesar de todo, que se alegrarán de tenernos de nuevo cerca, que nos animan día a día y son felices por todo lo bueno que nos pasa.
—En lo deportivo, ¿se sienten favoritas para este partido?
—Los partidos hay que jugarlos, ser favorito no sirve de nada porque en la pista pueden pasar muchas cosas. Estoy un poco perdida de los partidos del Burela, el juego que hacen, porque no me gusta verlo, lo paso mal, me da un poco de nostalgia. Pienso solo en que nosotras queremos resolver el mal momento que estamos pasando, sufriendo muchas derrotas, un juego muy raro, no nos sentimos cómodas. Tenemos que darle la vuelta y no hay mejor momento que contra el Burela, tenemos que salir muy concienciadas de sacar los tres puntos y volver a la senda correcta.
—¿Qué balance hace de la temporada del Castro?
—Hasta el parón por el Mundial, el balance era muy positivo, a pesar de tener una plantilla muy corta que hace que acumulemos mucha carga de minutos. Antes del parón, teníamos buenas sensaciones, pero después logramos una buena victoria en la Copa de la Reina, que son los partidos que hay que ganar porque son a vida o muerte y la liga es muy larga, pero nos fuimos quedando un poco descolgadas. Tenemos que volver a ser nosotras, implantar nuestro juego.
—Suma 13 goles en 12 partidos de liga. ¿Es su mejor momento?
—Estos números no los tenía otros años. Sí que había marcado muchísimos goles en mi primer año con la UCAM, pero ahora me encuentro muy bien, creo que estoy ayudando mucho al equipo. No son solo los goles, la mayoría son mérito de las compañeras, me siento bien y sigo trabajando. Es mi trabajo, lo que siempre he hecho y ahora, quizás, está un poco más reflejado porque estoy teniendo más efectividad de cara a puerta.
—¿Es un objetivo ser pichichi de Primera?
—Objetivos individuales en un deporte colectivo hay muy pocos. Trabajo para ayudar al equipo con asistencias, con goles o con lo que haga falta. Si puedo ser pichichi, encantada, pero hay mucho nivel en esta liga y solo pienso en el día a día.
—Y tras cerrar el ciclo de este Mundial, en el que no contó para la selección, ¿se ve con posibilidades de defender a España?
—Soy joven todavía y claro que lo pienso. Llevo tempo rindiendo a un nivel alto, ha pasado un ciclo y sigo trabajando para aportar a mi equipo. Ojalá algún día llegue esa recompensa de representar a la selección, es uno de mis focos, un sueño.
—¿Y su vida ha cambiado mucho con la mudanza a Castro?
—Era un cambio que no quería hacer, que se dio por las circunstancias. No tuve una oferta y era inviable mantener la situación que teníamos en Burela. Los primeros meses fueron difíciles, acostumbrada a estar en Burela, un sitio con playa, donde tienes mucho que hacer, pero aquí me siento bien, es un pueblo acogedor, cercano, donde toda la gente está encima tuya. Es totalmente distinto a lo que podíamos vivir en Burela, pero estoy contenta por cómo se está dando todo y cómo nos tratan.