Desde Viveiro a la élite mundial de la conducción sostenible

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Cubi, a la izquierda, junto al campeón, Alexander Stricher, recibe su premio de representantes de la FIA en Taskent.
Cubi, a la izquierda, junto al campeón, Alexander Stricher, recibe su premio de representantes de la FIA en Taskent.

El viveirense Cubi Fernández se proclamó subcampeón del mundo del FIA Smart Driving Challenge en Uzbekistán: «Volveré con más garantías»

27 dic 2025 . Actualizado a las 10:23 h.

Un mariñano se consolida entre los ases mundiales de la conducción segura y sostenible. Antonio Fernández Basanta, Cubi (Viveiro, 1969), vio premiado su esfuerzo y regularidad durante más de medio año compitiendo con la clasificación a la gran final del FIA Smart Driving Challenge y se proclamó subcampeón en un certamen celebrado en Taskent, la capital de Uzbekistán, coincidiendo con la gala anual de la Federación Internacional de Automovilismo, el pasado 11 de diciembre.

El deportista viveirense tuteó al autoritario ganador de las cuatro ediciones anteriores del certamen y ahora pentacampeón, el francés Alexander Stricher, en un cara a cara en tráfico real por una ciudad de tres millones de habitantes a bordo de unos automóviles Changan Deepal S09 y Avatr 07, SUV de gran tamaño con los que rozaron un 30 % menos de impacto climático que los conductores estándar. «Para mantener consumos mínimos y una conducción extremadamente segura, eficiente y fluida en medio de un tráfico intenso y cambiante, cada metro había que tomar decisiones. Había que anticiparse constantemente. No había un segundo de descanso», explica.

Su menor experiencia en ese tipo de escenarios costó a Cubi algunos puntos decisivos en el arranque de la final en Taskent. «Fui mejorando kilómetro a kilómetro, sintiendo que estaba en el buen camino y ya haciendo puntos más parejos a Stricher. Pero recuperar esa diferencia inicial resultó imposible», detalla un viveirense que logró 1.347,686 puntos, por los 1.444,953 del francés. «Los primeros kilómetros me resultaron especialmente complejos y él realizó una conducción milimétrica. Por la mañana tuve que adaptarme al ritmo frenético de la ciudad y aprender a interpretar sus particularidades y luego, ya por la tarde, fui encontrando mi ritmo en el caos urbano», cuenta.

De izquierda a derecha, Shirley, Carmelina y Cubi, una familia con pura pasión por el motor.
De izquierda a derecha, Shirley, Carmelina y Cubi, una familia con pura pasión por el motor.
 

Una pasión compartida

«Competir en igualdad de condiciones contra el campeón del mundo en un entorno tan exigente es complicado, pero, tras esta experiencia, volveremos con más garantías y más preparados», aseguró Fernández Basanta, que enfocó el FIA Smart Driving Challenge como una oportunidad de seguir mejorando con vistas a sus desafíos en las competiciones de ralis de regularidad.

Cubi es habitual copiloto de su hija Shirley en las citas de la FIA Bridgestone Eco Rally Cup, el Mundial de la especialidad para coches eléctricos, y el Campeonato de España, mientras que su esposa, Carmelina Bellas, también ha participado como piloto en carreras de coches clásicos y del Campeonato Portugués de Novas Energías. Los tres concursaron en una fase regular con participantes de 92 países que se prolongó durante siete meses y alcanzaron uno de los 20 lugares en el play off que designó al viveirense y Stricher como los aspirantes a la victoria.

«Hacíamos tramos con nuestro coche por distintas zonas, conectados a una aplicación con el móvil que nos va registrando todos los datos de la conducción y va aplicando una puntuación», detalla del camino que lo condujo a confirmarse en Uzbekistán entre los grandes fenómenos mundiales de la conducción eficiente. «Es un sueño», admite.