La Copa África, un quebradero de cabeza para los clubes europeos

David Hernández COLPISA

DEPORTES

Mohamed Salah, Omar Marmoush, Achraf Hakimi y Víctor Osimhen, las estrellas de la Copa África
Mohamed Salah, Omar Marmoush, Achraf Hakimi y Víctor Osimhen, las estrellas de la Copa África EFE

Los jugadores de hasta 24 selecciones se perderán entre dos y seis partidos con sus respectivos equipos

20 dic 2025 . Actualizado a las 17:51 h.

La Copa África comienza este domingo en Marruecos, país que acogerá los 52 partidos de un torneo de selecciones que levanta polémica por las fechas en las que se celebra. Alejado de lo convencional del fútbol de selecciones, que acostumbra a ser en verano y cada cuatro años —en este caso cada dos—, el torneo africano se disputará entre el 21 de diciembre y el 18 de enero. Será un escaparate para que el país marroquí demuestre su capacidad como anfitrión de un torneo internacional previo al Mundial del 2030, en el que pugna con España por acoger la final. El partido inaugural y el de clausura se jugarán en el Estadio Príncipe Moulay Abdellah de Rabat, con capacidad para 69.000 espectadores.

El mayor temor, sin duda, es la exigencia del campeonato en el momento actual de la temporada. Los clubes se arriesgan a que los futbolistas que tienen en nómina puedan sufrir una lesión y, en muchos casos, los que acuden a la Copa África son de vital importancia para sus equipos.

La Liga cuenta con unos 50 jugadores que tienen nacionalidades africanas, aunque solo 16 han sido seleccionados para asistir a la cita continental. El mayor perjudicado es el Betis, que pierde tres jugadores claves como son los marroquíes Abde y Sofyan Amrabat, además del congoleño Cédric Bakambu. El Rayo con Randy Nteka y Pathé Ciss; el Villarreal, con Ilias Akhomach y Pape Gueye; o el Sevilla, con Akor Adams y Ejuke, son los tres equipos en los que se marchan dos futbolistas.

Sin embargo, hay equipos que aunque solo pierden a un futbolista, resulta el más diferencial de sus plantillas. El Levante con Etta Eyong o el Girona con Ounahi se encuentran en esta tesitura, con una carga mental mayor, ya que estos clubes pelearán por la permanencia y cada punto obtenido de aquí a final de temporada será valioso para un objetivo que se dificulta sin sus estrellas. Por fortuna para algunos clubes, la selección de Ghana no se clasificó sorprendentemente para este torneo, a pesar de que para el Mundial sí. Es por ello que jugadores como Iñaki Williams o Thomas Partey no viajan a África.

A nivel internacional, el club más perjudicado es el Sunderland, con seis africanos que fueron llamados para jugar, entre ellos el exatlético Reinildo Mandava. En Inglaterra también resalta el caso del Manchester United, que pierde a tres jugadores clave como son Bryan Mbeumo, Amad Diallo y Noussair Mazraoui, todos ellos con opciones serias de llegar a la final. Francia se lleva la palma, ya que son hasta 51 jugadores de la Ligue 1 los que han poblado las diferentes convocatorias africanas, casi 20 más que la Premier (33) y la liga egipcia (31), las siguientes que más acumulan.

Aquellas selecciones que caigan antes podrán liberar a sus jugadores para que regresen con sus clubes, pero la fase de grupos durará al menos hasta el 31 de diciembre. En España los convocados se perdieron la eliminatoria de Copa del Rey disputada esta semana, y tampoco estarán en la última jornada de 2025 ni en las tres primeras del año en caso de los finalistas. El madridista Brahim Díaz será el único en perderse la Supercopa. Incluso la Champions League podría verse afectada y quedarse sin algunos de sus grandes astros africanos, porque la final del torneo se celebra dos días antes de la séptima jornada de la fase liga en la máxima competición europea de clubes, lo que dificulta que aquellos jugadores que peleasen por el título continental se pudieran incorporar a tiempo.

El formato es el mismo que el de la Eurocopa, con 24 equipos divididos en seis grupos de cuatro, donde se clasifican los dos primeros y los cuatro mejores terceros. El grupo de la muerte es el F, en el que están el último campeón, Costa de Marfil, junto a la poderosa Camerún y la tapada Gabón, además de Mozambique. El resto de grupos parecen previsibles, aunque este torneo suele deparar muchas sorpresas.

La gran favorita es la anfitriona Marruecos, que tiene una generación dorada que ya demostró su potencial en el último Mundial, al llegar a semifinales superando a España y Portugal. Los marroquíes debutarán este domingo en el estreno de la competición contra la débil Comoras. Otra de las grandes candidatas es la Egipto de Mohamed Salah, que podría estar ante su última oportunidad de alzar un título con su país, el más laureado de este torneo con siete trofeos, el último en el 2010. El egipcio está en un momento difícil en su carrera por la situación que afronta en el Liverpool con su entrenador, Arne Slot, por lo que esta es su oportunidad de reivindicarse ante un futuro incierto.

Estrellas africanas

Salah es una de las muchas estrellas que compiten en un torneo que en cada edición aumenta el nivel. En Egipto está también Omar Marmoush, el atacante del Manchester City. En la anfitriona hay muchos nombres como el de Brahim Díaz, si bien Achraf Hakimi, que llega entre algodones, es la principal referencia como Balón de Oro africano de 2025. Victor Osimhen, uno de los delanteros en mejor forma de Europa, liderará a Nigeria, junto a jugadores de la talla de Ademola Lookman, para devolver la corona africana a su país doce años después.

Algunos de los futbolistas eternos que afrontarán una de sus últimas citas son Sadio Mané en Senegal, que cuenta con refuerzos en ataque del nivel de Nicolas Jackson o Assane Diao; Riyad Mahrez en Argelia o Pierre-Emerick Aubameyang en Gabón. También será el escenario para que empiecen a brillar jóvenes promesas como el camerunés del Levante Etta Eyong o el costamarfileño Yan Diomande, atacante del Leipzig y ex del Leganés.