José Luis Sáez, un experto motociclista para enderezar el rumbo económico del Burela FS

DEPORTES

Pepa Losada

Directivo desde el 2009, asume la presidencia motivado por su compromiso hacia el club y sus 44 empleados

29 may 2025 . Actualizado a las 05:00 h.

José Luis Sáez Castro (Monforte de Lemos, 1968) entró en la directiva del CD Burela FS en el 2009, cuando su hijo tenía nueve años y jugaba en las divisiones inferiores. Pronto tomó responsabilidades, primero como director general con José Ramón González Casas, y desde la elección de Manuel Blanco en el 2013 ejerce de vicepresidente. Por lealtad al club y a sus 44 empleados, desde la ruina de Pescados Rubén lleva el manillar de una motocicleta que iba a la deriva y ahora asume oficialmente el cargo de presidente con el cometido de asegurar su viabilidad.

«No quiero dejar morir un proyecto tan importante, con el que se siente identificada tanta gente, y siento un enorme compromiso y empatía por nuestros 44 empleados. Muchos están aquí por mí», explica el funcionario afincado en Burela desde 1993, respetado por su capacidad de gestión y dedicación.

Sáez fue vicepresidente del Comité Galego de Fútbol Sala, realizó labores de directivo y asesor en la Liga Nacional de Fútbol Sala (LNFS) y fue delegado federativo de la Real Federación Española de Fútbol (RFEF). Durante varios años el monfortino ejerció de jefe de expedición de la selección autonómica femenina, así como del combinado nacional absoluto masculino, con el que estuvo en la Eurocopa de Eslovenia 2018.

También destaca como uno de los principales impulsores del primer convenio colectivo de la historia del deporte femenino en España y sus gestiones permitieron organizar en el Vista Alegre importantes campeonatos, así como partidos internacionales. En el 2014 el Comité Nacional de Fútbol Sala de la RFEF le entregó el premio Fair Play, «por su implicación y dedicación a bordo del Burela FS».

Futbolista del Lemos Atlético en su juventud —«era muy malo, me pasaba todo el tiempo en el banquillo», admite—, su otra gran pasión es el motociclismo. Fue vicepresidente del Motoclub Os Centolos da Mariña y viajó en moto hasta el punto más septentrional asfaltado, Nordkapp (Noruega). Para rescatar al Burela FS deberá transitar por carreteras aun más sinuosas. «Austeridad, viabilidad y humildad», serán sus principales premisas para enderezar el rumbo de la entidad del Vista Alegre.