La Real Sociedad vuelve a octavos de la Champions League 20 años después

Ignacio Tylko COLPISA

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VINCENT WEST | REUTERS

Los donostiarras resolvieron en la primera media hora un duelo ante el Benfica empañado por el lanzamiento de bengalas de los violentos lisboetas a seguidores locales en la segunda parte

08 nov 2023 . Actualizado a las 21:22 h.

Tras el baño al Barcelona que terminó en jarro de agua fría para los donostiarras con el gol de Araujo, Imanol Alguacil trasladó a sus jugadores el mensaje de que, además de seguir divirtiéndose con un fútbol de altos vuelos, debían afinar la puntería y matar los partidos.

Dicho y hecho ante un Benfica menor, con un nivel impropio de todo un O Glorioso, ese club histórico que en los años sesenta llegó a coronarse dos veces en la gran Europa y que el curso pasado cayó en cuartos tras superar incluso a PSG y Juve en la fase de grupos. Es cierto que los lisboetas ya no disfrutan con Enzo, Grimaldo y Gonçalo Ramos, pero no es excusa.

Sin alcanzar el brillo mostrado ante los culés, esta vez los guipuzcoanos acertaron tres veces en apenas 20 minutos y pudieron ser varios goles más, ya que a Mikel Merino se le anuló un tanto por mano y Brais lanzó al poste un penalti cometido sobre el capitán realista. Oyarzabal es el especialista habitual, pero se lo dejó al gallego quizá para que se convirtiese en el primer español capaz de marcar en cuatro partidos seguidos de Champions.

A esas alturas, el pleito ya estaba sentenciado y la Real volaba hacia octavos tras 20 años lejos de la élite, clasificación matemática sellada tras la victoria del Inter en Salzburgo en la sesión de noche. De ello se encargaron Mikel Merino, un llegador maravilloso, Oyarzabal, tras una presión alta que comenzó en un saque de banda y dejó al borde del ridículo a Florentino y Otamendi, y Barrene. Magnífico el gol de este canterano, uno entre los siete con los que salió anoche la Real. La jugada comenzó por la derecha y concluyó por la izquierda, tras un gran recorte y un enorme disparo cercano a la escuadra. Gran Barrene y flojísimo João Neves, quien evidenció no ser un lateral.

De lo mentalizada y concentrada que estaba la Real dio fe Le Normand en la última acción del primer acto. Con 3-0, realizó un enorme y largo esprint para abortar un contragolpe. El internacional español también se jugó el físico tras reanudarse el choque al tratar de cabecear y chocar con el portero Trubin. Acortó distancias Rafa Silva en una acción muy aislada y a partir de ahí la atención se centró en la grada, en el deleznable y peligroso lanzamiento de bengalas por parte de hinchas del Benfica hacia seguidores locales. Y no es la primera vez porque en Milán ya la liaron. La UEFA toma nota y suele ser contundente. Habrá castigo para los violentos y seguramente también para la Real por deficiencias en los controles de acceso.