En el deporte, como en la vida, extrañar es el precio que se paga cuando no se cuida lo que el destino pone a nuestra disposición. Cada jornada que transcurre, el sueño de permanencia se desvanece, ganando terreno la posibilidad de despertarnos en la realidad de tener que extrañar en las próximas temporadas el protagonismo de nuestra provincia en Segunda División. Intentando dilatar en el firmamento ese sueño que parece cada día más imposible, los lucenses rinden visita a un Real Oviedo que ha mostrado en las dos últimas jornadas las credenciales de un conjunto destinado a competir por objetivos bastante más ambiciosos que la permanencia, sumando cuatro puntos en sus encuentros frente a los dos primeros clasificados.
El paso adelante de los noveles
La ingente cantidad de lesiones y la escasa aportación, hasta la jornada actual, de incorporaciones realizadas en el mercado invernal llamadas a marcar diferencias en la categoría ( Víctor Camarasa, Juanfran Moreno, Manu Vallejo y Raúl Moro) han podido ser claves en el rendimiento colectivo de un conjunto en que los jugadores procedentes del Requeixón, han dado un paso de gigante en su progresión deportiva, alcanzando esta temporada su mejor nivel. Son los casos de Lucas Ahijado, Abel Bretones, Jimmy, Borja Sánchez y Viti, todos ellos titulares indiscutibles en sus respectivas posiciones y demostrando, de forma evidente, el valor del sentimiento de pertenencia a una entidad.
Dibujo táctico
A nivel colectivo, el actual técnico, Álvaro Cervera, mantuvo el habitual sistema de juego 1-4-4-2 con el que Jon Pérez Bolo inició la temporada, con la dupla formada por Sergi Enrich y Borja Bastón como principales referencias ofensivas. Este dibujo se ha visto modificado en las últimas diez jornadas hacia el actual 1-4-2-3-1 y en el que son habituales Quentin Braat en portería, una línea defensiva con Lucas Ahijado y Abel Bretones en los laterales, y David Costas y Dani Calvo como centrales; una línea de medios con Luismi y Koba Leïn ocupando la demarcación del lesionado Montoro, medias puntas para Viti, Hugo Rama y Borja Sánchez, con Sergi Enrich o el saliente de lesión Borja Bastón como ariete.
Estilo de juego
Se observa en cuanto al estilo de juego una evolución determinante en el transcurso de la temporada. Olvidado quedó el fútbol combinativo de inicio de temporada, previsible y demasiado lento, con escasa movilidad y con líneas de presión en bloque medio-alto y muy deficientes transiciones defensivas bien aprovechadas por los rivales. Cervera ha modificado ese posicionamiento, retrasando el mismo hacia el propio terreno de juego, en el que realizan una intensa y efectiva presión tanto sobre el poseedor del balón como sobre las líneas de pase, que les permite realizar transiciones ofensivas cuando recuperan, bien haciendo uso del brillante juego aéreo de sus puntas o bien utilizando los canales exteriores a través de cambios de orientación.
Asimismo, el brillante juego aéreo de sus delanteros aporta a los astures numerosas situaciones de desequilibrio en su favor, propiciando prolongaciones, segundas jugadas y notables registros de efectividad en estrategias ofensivas. En el aspecto defensivo, el nuevo posicionamiento ha ayudado a corregir la fragilidad y falta de contundencia en el área propia, donde estaban siendo inusualmente frecuentes y decisivas las pérdidas de duelos individuales, unido a una muy mejorable tomas de decisión en la resolución de acciones de estrategia defensiva.