La longevidad de un mito del atletismo

Isidoro Hornillos

DEPORTES

HANNAH MCKAY

Planificación deportiva, pocas lesiones y el entorno familiar adecuado, las claves

07 ago 2021 . Actualizado a las 05:00 h.

Allyson Felix (EEUU) se proclamó campeona mundial juvenil de 100 metros en el 2001, pero tan solo tres años después consiguió su primera medalla olímpica, plata en el doble hectómetro en Atenas 2004. Desde entonces han pasado ya diecisiete años y esta extraordinaria velocista sigue instalada en la élite mundial.

Ayer con 35 años se colgó el bronce en los 400 metros (49.46), convirtiéndose en la primera mujer en conseguir 10 medallas olímpicas, cifra idéntica a las preseas logradas por otro mito del atletismo, Carl Lewis, y a solo dos de las cosechadas por el finlandés Paavo Nurmi, el atleta más laureado en la historia olímpica.

Ese número, además, puede mejorarse hoy ya que Felix formará parte del equipo de EEUU de 4x400 m., clasificado para la final y que parte siendo el máximo favorito para la victoria.

Las variables más significativas que justifican el éxito de esta longevidad tan prolongada y exitosa, en una disciplina tan precoz como la velocidad, se pueden resumir en: una excelente planificación deportiva, sabiendo renunciar a tiempo a participar en los 200 m. para centrase más en los 400 y 4x400.; haber tenido pocas lesiones, lo que también acredita su calidad y los cuidados que recibe; el entorno familiar estable del que disfruta y que le brinda su apoyo, está casada con Kenneth Ferguson, ex velocista y vallista; su capacidad y ambición competitiva y, probablemente, porque también tenga interés empresarial en potenciar su propia marca desde el epicentro del Olimpo. Cada medalla que consiga la puede convertir en oro.