Ana Peleteiro llega a la final repleta de seguridad, confianza y exhibiendo su mejor estado de forma
31 jul 2021 . Actualizado a las 21:02 h.Ana Peleteiro acude mañana domingo a una cita con la historia, repleta de seguridad, confianza y exhibiendo su mejor estado de forma. Haber saltado 14,62 metros en la calificación de ayer, mejor marca española de todos los tiempos al aire libre, así lo acredita. Pero su lenguaje corporal también delata la ambición que cualquier deportista debe tener, si pretende subirse a un podio olímpico.
Hace cinco años la ribeirense tuvo la misma determinación para renunciar a los Juegos Olímpicos de Río 2016 por las molestias físicas que sufría en su talón. Esa decisión, que simbolizó el fin de un ciclo, la permitió reconducir su vida, encontrar el camino que día a día recorre en la actualidad, con disciplina espartana, pero arañando centímetros a su lustroso palmarés.
Pero los sueños por las medallas son compartidos. Ayer hubo seis atletas que se clasificaron directamente, cumpliendo el requisito de saltar 14.40 metros. El resto, hasta completar las doce, tuvieron que esperar a la repesca, pero salvo estas últimas, todas las demás necesitaron un solo intento para conseguirlo, a excepción de Ana que tuvo que realizar un segundo para asegurar su presencia en la gran final.
A priori, la venezolana Yulimar Rojas, compañera de entrenamientos de la gallega, que también aspira a batir el viejo récord mundia, es la gran favorita para colgarse su primer oro olímpico, ya que en Río 2016 logro una plata con 14.98 metros, tras la colombiana Caterine Ibarguen (15.17 metros) y que ayer, con 37 años cumplidos, accedió a la final en la repesca. Pero las medallas de plata y bronce pesan menos quilates y son mucho más accesibles.
Es previsible que para el acceso al podio se precise saltar por encima de 14,85 metros o estar muy próximo a la barrera de los 15 metros. Peleteiro encontrará una gran oposición en las tres mujeres que este año han saltado más de 14.90 metros: la jamaicana Shanieka Ricketts, la cubana Liadagmis Povea y la norteamericana Keturah Orji. Pero ayer también evidenció un buen estado de forma la siempre combativa portuguesa Patricia Mamona con 14,66 metros este año.
En consecuencia, Ana Peleteiro tiene mañana una gran oportunidad para que esa cita con la historia se convierta en un nuevo éxito deportivo en su flamante carrera profesional. Tiene todo para triunfar, talento, un excelente grupo de entrenamientos, liderado por un gran técnico, Iván Pedroso, capacidad competitiva y ambición de soñar. Esta noche Galicia acompañará a Ana en sus sueños, aunque sean compartidos.