David Antón: «No he visto 'Gambito de dama'»

DEPORTES

David Llada

El campeón de España de ajedrez dice ser tranquilo y sencillo y poco competitivo cuando se aleja del tablero

09 abr 2021 . Actualizado a las 05:00 h.

David Antón (Murcia, 1995) es, aparentemente, un joven como cualquier otro. Pero delante de un tablero, mientras dura la partida, es un enemigo terrible. Muy sencillo y muy normal, a sus 25 años David vive cómodamente de jugar al ajedrez.

-¿Está preparando alguna competición?

-En mayo jugaré un clasificatorio para la Copa del Mundo. Es un europeo. Es todo un poco raro, porque la pandemia dificulta el torneo presencial. Probablemente mi rival no estará enfrente, aunque estará vigilado y con árbitros. Esta será una competición híbrida. El ajedrez se puede jugar on line, claro.

-¿También las competiciones oficiales?

-De momento, no. Es bastante fácil hacer trampas, por eso no es lo mismo.

-¿Qué trampas? ¿Hablar con asesores?

-Ahora mismo cualquier ordenador, incluso el móvil, te dice la mejor jugada. Por eso se toman más medidas, incluso en las presenciales. Te puedes ir al baño y mirar el móvil.

-Usted hizo tablas con el mejor del mundo, Carlsen, hace poco.

-Sí, en enero. En una partida clásica. Fue un gran resultado, sin duda.

-Le va cogiendo la medida.

-Sí. Hombre, no es que sea un superlogro, pero es una muestra de que puedo competir con los mejores del mundo y puntuarlos.

-¿Se ve algún día ahí, en la cima?

-Eso es muy difícil. Para llegar al ránking 1 en ajedrez debes ser muy constante. Lo que veo más fácil es ganar algún campeonato del mundo de partidas rápidas o algo así.

-¿En qué posición está?

-En el cincuenta y pico. Los torneos que he jugado este año no me han ido tan bien. Más abajo quizás.

-¿Prefiere el ajedrez rápido o el clásico?

-Desde hace un par de años, me va mejor el ajedrez clásico. En las más rápidas, de cinco minutos, me va algo peor.

pilar canicoba

-Será que está madurando.

-No tiene que ver. Hay jugadores de más edad a los que les van bien los ritmos rápidos. Hay gente que ve las cosas muy rápido y otros necesitan algo más de tiempo.

-Jugará muchas partidas al día.

-El ajedrez no es tanto jugar. Pero el entrenamiento es de varias horas al día, sí: analizando líneas, viendo quée opina la máquina sobre posiciones... La mayor parte de la preparación es delante de un ordenador. Hay jugadores que ni siquiera tienen un tablero en casa.

-Es imposible ganar a la máquina.

-Prácticamente imposible.

-Cuando acaba una partida de esas agotadoras, ¿con qué se relaja, viendo la tele?

-Después de una partida de cinco o seis horas, lo normal es ir a cenar. Aunque comas algo de chocolate para el cerebro durante la partida, cuando acabas, tienes hambre. Y luego, a veces, sigo notando la tensión. Me relajo viendo una película o alguna serie. Lo normal es preparar la partida del siguiente día, pero a mí no me gusta. Prefiero prepararlas antes del torneo.

-No se le escapa que hay un aumento del interés por el ajedrez, en alguna medida vinculado a la serie «Gambito de dama». ¿Le ha gustado?

-No he visto Gambito de dama. La tengo pendiente. La verdad es que mi vida se dedica al ajedrez y ver una serie sobre eso no me llama la atención. Pero con este bum, ya debería haberla visto. Está claro que ha ayudado a que más gente se interese por el ajedrez.

-¿Le molesta eso, que una serie popularice su deporte?

-Yo lo agradezco porque es bueno para el ajedrez.

-¿Cómo se aficionó usted?

-Me enseñó mi padre, que es bastante aficionado y empecé con 4 ó 5 años. Le enseñaba a mi hermano mayor y, como estaba por ahí, aprendí también.

-Lleva compitiendo desde niño. Eso forja un carácter.

-Yo diría que, fuera del ajedrez, no soy demasiado competitivo. De hecho no soy nada competitivo. Siempre he jugado porque disfruto con ello. El ganar ayuda, claro. Es verdad que a medida que avanzo, la cosa cambia y hay derrotas que duelen. Antes me conformaba con aprender, ahora valoro más ganar. Prefiero jugar mal y ganar que jugar bien y perder.

-Usted se matriculó en Matemáticas y lo dejó en primero para dedicarse solo al ajedrez. ¿Se ha arrepentido alguna vez?

-En absoluto. Estoy muy contento con la vida que llevo y me ha ido bastante bien. Mejor de lo que esperaba.

-Entiendo que a su nivel se puede vivir holgadamente del ajedrez.

-Yo lo hago. Y diría que vivo bien. Para vivir del ajedrez hay que estar entre los 150 mejores del mundo, más o menos. En España, la federación nos apoya bastante.

-¿Conoce Galicia?

-Poco. Jugué torneos en Mondariz y en Padrón, que recuerde. También estuve en Santiago.

-¿Algún rival gallego?

-Iván Salgado, que es un buen amigo y uno de los mejores de España.

-Hay mucho cliché sobre el jugador de ajedrez. Pensamos que son ustedes unos tipos raros, algo excéntricos.

-Justo. Hay mucho cliché. El ajedrez es un deporte muy social, porque terminas una partida y te vas a comentarla con el rival.

-¿También se liga?

-El porcentaje de mujeres es de uno a diez, más o menos. Así que se podría decir que si eres mujer en este deporte, lo tienes hecho.

-Defínase en pocas palabras.

-Soy tranquilo y sencillo.

-Dígame una canción.

-La hoguera, de Extremoduro.

-¿Lo más importante en la vida?

-Ser feliz.